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Coronavirus

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Sputnik V, la vacuna de Rusia contra el coronavirus: lo que sabemos de los detalles científicos del tratamiento

Por Dr. Elmer Huerta

(CNN Español) – El presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció a inicios de semana que el país registró la primera vacuna contra el coronavirus.

En este episodio, el doctor Elmer Huerta nos explica lo que sabemos de esta vacuna, si existe algún tipo de estudio revisado por pares que la valide y lo que afirman los científicos rusos que es el método con el que la vacuna neutraliza al virus.

Puedes escuchar este episodio en Apple Podcasts, Spotify o tu plataforma de podcast favorita, o leer la transcripción a continuación.


Hola, soy el Dr. Elmer Huerta y esta es su dosis diaria de información sobre el nuevo coronavirus, información que esperamos sea de utilidad para cuidar de su salud y la de su familia. El 11 de agosto, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció que el país sería el primero en el mundo en registrar una vacuna para uso humano. Hoy veremos qué se sabe acerca esa vacuna.

La vacuna rusa, llamada Sputnik V en alusión al satélite Sputnik I, el primero construido por el ser humano y puesto en órbita el 4 de octubre de 1957, está rodeada de misterios científicos.

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En primer lugar, como lo describimos en el episodio del 6 de abril, recordemos cómo se elabora una vacuna y cómo se trabaja en occidente para asegurarse de que la vacuna es segura, efectiva y, sobre todo, para que genere confianza en el público, haciendo que todos los interesados puedan enterarse de los detalles de su elaboración.

En general, la vacuna se desarrolla en dos etapas: la preclínica y la clínica.

La etapa preclínica se hace con células aisladas y animales, y en ella se desarrolla el concepto y el producto final. Es decir, un medicamento que podría ser usado en seres humanos.

Por su parte, la etapa clínica implica el uso de seres humanos para probar la vacuna. En otras palabras, en esta fase clínica, el medicamento se prueba en seres humanos voluntarios para evaluar su eficacia y seguridad.

Esta etapa clínica tiene tres fases. En la primera, se inyecta el medicamento a decenas de voluntarios para averiguar, entre otras cosas, su toxicidad. Es decir, el tipo de efectos negativos que pueda causar y ver si es capaz de estimular la formación de anticuerpos.

Luego viene la fase 2, en la que cientos de voluntarios reciben la vacuna y son estudiados para ampliar el conocimiento adquirido en la fase 1 sobre seguridad, la capacidad de estimular las defensas, establecer la dosis, la frecuencia de vacunación y el mejor método de administrarla.

Por último, en la fase 3, ya son miles de personas las que participan y la vacuna es comparada con un placebo para ver si realmente protege a la persona vacunada. En esta etapa, se evalúan también posibles efectos secundarios, no advertidos en las fases anteriores.

Una vez concluida esa fase, en la que ya sabemos cuál es el producto final, empieza el proceso de producción que es muy complejo y detallado. En esta etapa, se determina también cuál es la mejor manera de almacenar, transportar y distribuir la vacuna a quienes la necesiten.

Es muy importante entender que -en aras de la revisión y opinión de la comunidad científica mundial- los resultados científicos de la etapa preclínica y de cada una de las fases de la etapa clínica son publicadas en revistas científicas revisadas por pares. De esa manera, se asegura la transparencia del proceso.

Dicho eso, el asunto es que en el desarrollo de la vacuna rusa Sputnik V, no se tienen publicaciones científicas en las que se describa la etapa preclínica, así como tampoco ninguna de las fases de la etapa clínica.

En primer lugar, es muy curioso que se haya diseñado una página web para publicitar la vacuna, en la que, acompañada de una misteriosa melodía, se muestra la animación de un satélite llamado Sputnik V -que representa a la vacuna- y que da vueltas alrededor de un gigantesco virus, disolviendo su cubierta con cada órbita, revelando al planeta Tierra que emerge liberado del interior del virus.

La página web dice que la vacuna usa un virus del resfrío, llamado adenovirus, como un vector. Eso significa que una secuencia genética del nuevo coronavirus SARS CoV2 ha sido introducido dentro del adenovirus, el cual al ser inyectado, engaña al sistema de defensa, provocando la producción de anticuerpos.

Esa misma página de internet, dice que se necesitan dos dosis de la vacuna, la que se aplica con 21 días de diferencia y usa dos versiones diferentes del adenovirus del resfrío, la rAd26 y la rAd25, probablemente para que el virus de la segunda dosis no sea rechazado por el sistema de defensa del vacunado.

En la publicación digital se informa que la vacuna ha completado las fases 1 y 2, apenas el primero de agosto, que provocó una fuerte reacción inmunológica, con formación de células de defensa y anticuerpos protectores en los voluntarios, y que ninguno presentó efectos secundarios.

En resumen, Rusia anunció el registro en su país de una vacuna cuyo estudio de fase 3 empezará con más de 2.000 voluntarios el 12 de agosto y que piensa hacer esos estudios en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Brasil, México y Rusia.

La situación se plantea entonces de la siguiente manera.

Sabiendo que la ciencia rusa es capaz de lograr una vacuna, porque lo cierto es que sí tiene la capacidad de hacerlo, ¿debe confiarse en una vacuna cuyos estudios y eficacia están basadas en una conferencia de prensa y una página en internet? ¿Cómo es posible que se diga que se ha registrado una vacuna para uso humano y que la vacunación masiva empezará en septiembre, cuando al mismo tiempo se dice que los estudios de fase 3 apenas empezarán el 12 de agosto?

Solo el tiempo dirá si esta es realmente una vacuna efectiva y segura que ayude a la humanidad o una maniobra política y de propaganda destinada a posicionar a Rusia como la que hizo el primer movimiento en el ámbito científico internacional.

Envíeme sus preguntas por Twitter, intentaremos responderlas en nuestros próximos episodios. Puede encontrarme en @DrHuerta.

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Si tienes alguna pregunta puedes enviarla al doctor Elmer Huerta a través de Twitter. También puedes dirigirte a CNNE.com/coronaviruspodcast para todos los episodios de nuestro podcast «Coronavirus: Realidad vs. ficción».