El máximo órgano judicial de Egipto desafía al presidente Morsi por sus "ultrapoderes"
24 noviembre 2012
09:45 AM ET

El máximo órgano judicial de Egipto desafía al presidente Morsi por sus "ultrapoderes"

CAIRO (CNN) — El máximo órgano judicial de Egipto se unió a los manifestantes de este sábado que arremeten contra el presidente Mohamed Morsi, por la expedición de un decreto que desactiva los tribunales y le otorga mayores poderes.

El presidente Mohamed Morsi anunció el jueves pasado que los tribunales no pueden anular cualquier decreto o ley que se haya publicado desde que asumió el cargo en junio y, en un periodo no superior a los seis meses previos, hasta que una nueva constitución se promulgue, dijo su portavoz en la televisión estatal.

También despidió al fiscal general de Egipto, criticado por los procesos insuficientes de los presuntos responsables de las muertes de manifestantes en 2011.

El Consejo Superior de Justicia, el máximo órgano judicial en Egipto, intervino este sábado, llamando al decreto un "ataque sin precedentes contra la independencia del poder judicial", informó la prensa estatal.

"El Consejo Superior de Justicia, que se encarga de todas las cuestiones relacionadas con el poder judicial y los jueces, expresa su consternación por la emisión de un decreto y ha pedido al presidente de la república una distancia de todos los asuntos relacionados con la justicia y sus dependencias", dijo la agencia de noticias MENA.

El decreto provocó manifestaciones en Egipto y regó la ira generalizada en el país en contra de Morsi, que había sido ampliamente elogiado en todo el mundo por encabezar un acuerdo de cese del fuego en Gaza después de ocho días de combates entre Israel y Hamas.

Decenas de manifestantes, algunos lanzando piedras, se enfrentaron en el centro de El Cairo la mañana de este sábado con la policía que disparó gases lacrimógenos contra ellos. El gas se esparció en las calles cercanas a la poblada plaza  Tahrir, donde tan sólo un día antes miles de manifestantes pidieron el derrocamiento del régimen.

Casi dos años después de las revueltas populares que llevaron al derrocamiento del expresidente Hosni Mubarak, las multitudes han vuelto a tomar las calles de Egipto en los últimos días para llamar de nuevo a la revolución, esta vez para la expulsión de su sucesor.

Las tiendas de campaña salpican la plaza Tahrir de El Cairo, al igual que lo hicieron durante el levantamiento de 2011, se reportaron enfrentamientos entre manifestantes y la policía el viernes pasado en la capital, la ciudad portuaria de Alejandría y en otros lugares alrededor de la nación del norte de África. Líderes de la oposición dicen que están firmes en su decisión y en la plaza histórica de El Cairo a menos que  los resultados puedan cambiar por la noche.

En un país ya sin un parlamento, el anuncio de Morsi significa que el exlíder de la Hermandad Musulmana parece tener la total autoridad del ejecutivo, legislativo y judicial, todo en una nueva constitución que se está escribiendo.

"No hay precedentes, es inimaginable, tiene más poder que el que tuvo el señor Mubarak", dijo a CNN Mohamed ElBaradei, premio Nobel y director del Grupo de la Constitución de Egipto. "Este es el lenguaje de un dictador".

ElBaradei, quien también encabezó la Agencia Internacional de Energía Atómica, instó a la "desobediencia civil". Él y otros que sin éxito se unieron en oposición a Morsi.

"En apoyo a la postura del ElBaradei, (exjefe de la Liga Árabe), Amr Moussa y otros, insto a todos los que votaron por mí para estar con nosotros en contra de la tiranía del régimen", escribió en la red social de Twitter Ahmed Shafik, un ex primer ministro que recibió el 48% del voto en las elecciones presidenciales de este año.

A pesar de esta oposición, Morsi se mostró desafiante e insistente el viernes pasado, al mencionar que sus acciones son en beneficio del pueblo egipcio.

“He dedicado mi vida por la democracia y la libertad", dijo a cientos de seguidores afuera del palacio presidencial en El Cairo. "Los pasos que tomé están destinados a lograr la estabilidad política y social".

El presidente del Consejo de Ministros de Egipto, Mohamed Refaa al-Tahtawi, criticó a aquellos que aseguran que Morsi tuvo una toma de poder antidemocrática, que la oposición es verdadera y que el presidente “no está realmente tratando de monopolizar el poder”. "Está tratando de tener fuertes pilares para un progreso constante hacia la democracia", dijo al Tahtawi. "Un dictador no trata de tener un parlamento electo tan pronto como sea posible".

El jefe de gabinete agregó: "Les aseguro que en los próximos días, la oposición se desvanecerá y se rendirá".

Pero ese sentimiento no era compartido por todos.

Las tensiones vinieron días antes de las decisiones del presidente y los manifestantes han estado en la plaza Tahrir desde el lunes.

La ira se había dirigido contra Morsi y el movimiento islamista de la que es miembro. La Hermandad Musulmana fue prohibida por Mubarak, pero desde entonces ha crecido de manera exponencial. También ha crecido la confusión acerca del Comité Constitucional, enfrentando a los conservadores que quieren que Egipto se rija por la ley sharia del Islam contra los moderados y liberales que impulsan garantizar las libertades básicas, como para las mujeres.

El viernes en la plaza Tahrir, miles tuvieron a Morsi en mente mientras cantaban: "vete, vete," y "el pueblo quiere derrocar al régimen", la frase célebre de los levantamientos de la primavera árabe, desde Túnez a Egipto y Siria.

Cerca de ahí, en frente del edificio del parlamento, miles de manifestantes lanzaron piedras, mientras la policía usó sus vehículos y gas lacrimógeno para mantener a la multitud contenida.

El piso más alto de un edificio de apartamentos de ocho pisos se incendió la noche de este viernes, unos manifestantes culparon  a la policía de lanzar un bote de gas lacrimógeno contra unos compañeros que se encontraban en la cima del edificio más temprano en el día.

El mismo viernes, a unos 215 kilómetros al norte en Alejandría, los manifestantes tomaron por asalto la sede del brazo político de la Hermandad Musulmana y le prendieron fuego, dijo Ahmed Sobea, un portavoz del Partido de la Libertad y la Justicia.

El Departamento de Estado  de Estados Unidos llamado a la calma y al diálogo, expresó su preocupación sobre los acontecimientos, diciendo: "una de las aspiraciones de la revolución era asegurar que el poder no se concentre demasiado en manos de una sola persona o institución".

El doctor Khaled al Khatib del Ministerio de Salud de Egipto, informó que al menos hay 140 heridos en los disturbios en todo el país, entre ellos 37 en Port Said y 36 en El Cairo, de acuerdo con el medio estatal EGY News. Once policías resultaron heridos, dijo la televisión estatal, citando al Ministerio del Interior.

Al Khatib dijo que no hubo muertes, que difiere de un informe anterior del viernes del portavoz del Ministerio de Salud, Mohamed Sultan de por lo menos un deceso. ElBaradei dijo que  un hombre joven fue "críticamente asesinado" después de recibir un disparo en la cabeza, más de 300 personas reciben tratamiento en hospitales de la zona debido a los gases lacrimógenos.

Las cámaras han sido instaladas en edificios residenciales y del gobierno alrededor de la plaza Tahrir para que las autoridades puedan "capturar imágenes de los alborotadores y manifestantes que atacan a las fuerzas de seguridad", dijo el portavoz del Ministerio del Interior, Alaa Mahmoud.

Hasta ahora, las autoridades han detenido a 210 manifestantes, de los cuales 85 están acusados de destruir la propiedad pública, y atacar a las fuerzas de seguridad, dijo el Ministerio del Interior, según la televisión estatal. 44 de los arrestados son menores que ahora están de regreso con sus familias.

“Mi preocupación es que... mientras que la situación sea más fea, se volverá violenta si Morsi no cambia su decisión y entable un diálogo con el resto del país", dijo ElBaradei, quien añadió que se había reunido con Morsy hace una semana y “me sentí sorprendido por sus movimientos.”

Reza Sayah, Hamdi Alkhshali, Jason Hann,  Mitra Mobasherat,  Ian Lee y Mohamed Fadel Fahmy, contribuyeron con este reporte


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