(CNN) - Los líderes del mundo intervinieron en la 68 Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.

Para el ámbito latinoamericano, lo más destacado fue el reclamo de la presidenta Dilma Rousseff a Estados Unidos por su programa de espionaje. No obstante, Barack Obama no hizo mención al tema en su discurso.

En materia global, sobresalió el tono de acercamiento de Obama con Irán y las expresiones de Hassan Rouhani para calmar las tensiones con Estados Unidos. El conflicto en Siria fue constante en muchos de los pronunciamientos.

En su discurso, el secretario General de la Onu, Ban Ki-moon se dirigió a los palestinos e israelíes: “Si somos serios acerca de lograr una solución entre los dos estados, debemos reconocer que la ventana se está cerrando rápidamente”.

Con respecto a Siria, Ban dijo que la guerra civil en ese país ha dejado la economía en la ruina y las comunidades destrozadas. Agregó que el gobierno sirio debe obedecer sus obligaciones internacionales con respecto al arsenal de armas químicas que posee.

En su alocución, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se pronunció sobre el espionaje de Estados Unidos a través de la Agencia Nacional de Seguridad: “el involucrarse en este tipo de asuntos, en las vida y asuntos de otros países es una violación de la ley internacional y es una afrenta a los principios que de otra manera debe gobernar la relación entre otros países, especialmente entre naciones amigas”.

Rousseff agregó que “el decir que esta interceptación ilegal tenía el objetivo de proteger a naciones contra terrorismo no tiene sustento. Señor presidente Brasil sabe como defenderse, nosotros no protegemos a organizaciones terroristas, somos una democracia rodeadas por democracias pacíficas que respetan el derecho internacional. Hemos vivido en paz con nuestros vecinos durante más de 140 años”.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama comenzó hablando de los desafios que enfrenta la ONU y si el organismo puede responder de manera efectiva.

Obama se refirió a la política de su gobierno respecto al Medio Oriente por el resto de su mandato: “Estados Unidos está preparado para usar todo su poderío, incluso el poderío militar para garantizar nuestros interese vitales en la región. Vamos a enfrentar la agresión contra nuestros aliados y socios, ... vamos a eliminar las redes terroristas que dañan a nuestro pueblo, en lo posible vamos a ayudar a nuestros países y vamos a respetar la soberanía de las naciones y vamos a lidiar con las causas que a veces generan ese terrorismo, pero tomaremos acciones concretas si hay amenaza terrorista y finalmente no toleraremos el uso de armas de destrucción masiva”.

El mandatario agregó que Estados Unidos ofrecerá 340 millones de dólares en ayuda humanitaria para Siria.

Obama le pidió al secretario de Estado John Kerry coordinar un encuentro diplomático con Irán. No obstante, se supo que Obama no se reunirá esta semana en la ONU con el presidente iraní, Hassan Rouhani, según dijeron dos funcionarios del gobierno de EE.UU.

En su intervención, el presidente de Irán, Hassan Rouhani, reiteró que quiere reducir las tensiones con Estados Unidos y que su país no representa ninguna amenaza para el mundo o la región.

Además, abogó por la solución al conflicto sirio: "La tragedia humana en Siria es un ejemplo de violencia y extremismo en la región". Pero advirtió de los efectos por una intervención de fuerzas extranjeras. "No hay garantías de que las grandes potencias se van a mantener alejadas del conflicto".

"Promover cambios de regímenes desde fuera y rediseñar fronteras es sumamente peligroso".

Rouhani afirmó que el programa nuclear de Irán es pacífico: "Sería irreal que la naturaleza pacifica de nuestro programa nuclear se desvíe para otros fines". Además, criticó las sanciones, pues generan "sufrimiento humano".

El presidente de Chile, Sebastián Piñera dijo que vimimos en un mundo sin muros, integrado por la globalización y el intercambio. Agregó que Chile apoya la ampliación de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y que todos los Estados tienen la responsabilidad de proteger a sus ciudadanos.

En su intervención Piñera agregó que su gobierno respalda el acuerdo marco entre Estados Unidos
y Rusia sobre el control del arsenal químico de Siria. Añadió que a pesar de la crisis económica y el sismo de 2010, Chile ha recuperado su dinamismo y la pobreza disminuye.

El presidente Juan Manuel Santos se dirigió a los asistentes de la Asamblea General de la ONU y dijo que el conflicto en Colombia es el más viejo del hemisferio occidental, que se ha logrado mucho en medio de una confrontación y confesó que para él habría “sido fácil como gobernante seguir avanzando por el camino que llevábamos y dejar sin resolver definitivamente este conflicto, porque hacer la guerra, y yo la sé hacer, es más fácil que buscar la paz. Hubiera sido más fácil, pero no responsable”.

Por su parte, la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, pidió que los ataques con armas químicas en Siria sean llevados Corte Penal Internacional. Además, afirmó que Nicaragua ignora los fallos internacionales con respecto a las disputas limítrofes, y que es necesario que se establezcan procedimientos pata hacerlos cumplir.

El mandatario de Uruguay, José Mujica, criticó la sociedad de consumo y dijo que como latinoamericano carga con deberes y responsabilidades para contribuir al mejoramiento de la región.

"Cargo con los bloqueos inútiles a Cuba y con el deber de luchar para que Colombia halle el camino de la paz".

El cierre de las intervenciones de los mandatarios latinoamericanos le correspondió a Cristina Fernández de Kirchner, de Argentina. La mandataria abordó de nuevo el cumplimiento el reclamo de soberanía de las islas Malvinas: "Estamos esperando desde 1965 que se cumpla la resolución sobre la soberanía de las Malvinas", dijo.

Fernández dijo que Argentina no tiene doble estándar, a diferencia de Reino Unido, que "militariza el Atlántico Sur y envía submarinos nucleares" a la región.

Además, se refirió al caso AMIA, el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina el 18 de julio de 1994. La república islámica de Irán fue acusada en 2006 por los fiscales Albertos Nisman y Marcelo Martínez Burgos de planificar el atentado. Desde entonces, Argentina reclama la extradición de siete exfuncionarios iraníes para ser juzgados.

"Que no se confunda nuestra paciencia con ingenuidad o estupidez".