(CNN) – Cuando el huracán Irma amenazó con arruinar la fiesta del tercer cumpleaños de Willow Stine, el equipo de un hospital de St. Petersburg, Florida, llegó al rescate.

Willow fue diagnosticada con leucemia el pasado viernes, justo dos días antes de que el ciclón golpeara el estado. Ahora se encuentra con su madre en el Johns Hopkins All Children's Hospital, preparándose para quimioterapia.

Su mamá no tenía nada preparado para celebrarle el cumpleaños este domingo: ni regalos, ni pastel ni decoraciones.

También le faltaba uno de los ingredientes claves para una fiesta de cumpleaños: familiares y amigos. Para ellos no resultaba seguro viajar desde su casa en Wesley Chapel, a más de 64 kilómetros del hospital.

“Yo estaba como… no sé cuánto más pueda aguantar”, confesó la madre de Willow, Jennifer Stine. “Mi bebé está cumpliendo tres años, tiene cáncer y como si fuera poco mi hija de cuatro años y mi esposo están a hora y media de distancia en medio de un huracán. Simplemente, estoy tratando de procesar todo esto”, añadió.

Y ese fue el momento en el que el hospital decidió intervenir.

Revisando una reserva de juguetes nuevos en la clínica, enfermeras y especialistas que atienden a Willow empezaron a empacar varios regalos . Entre ellos, una muñeca, un juego, libros, plastilina Play-Doh y una máquina para hacer burbujas.

“¡Siempre quise esto!”, repetía Willow cada vez que abría un regalo. Así quedó registrado en un video que fue compartido en YouTube.

Cuando la niña vio el pastel, inmediatamente movió su mano, que estaba libre de líneas intravenosas, para agarrar algo del glaseado.

En las imágenes, su madre aparece llorando en silencio mientras el personal del hospital le canta a Willow el “Feliz Cumpleaños”.

“Las enfermeras son increíbles. Son tan maravillosas”, señaló Stine. “Ella pudo volver a ser una niña pequeña de nuevo”, insistió. De hecho, el diagnóstico de Willow llegó unos días antes debido, precisamente, al huracán Irma.

En la tarde del pasado jueves, Stine recibió una llamada del consultorio del pediatra: le pedían reprogramar la revisión de Willow, agendada en un principio para este lunes. La solicitud era que llegara a la cita a finales de esta semana, cuando el huracán hubiera pasado.

Pero Stine lo dudó. Willow no había sido ella últimamente y estaba muy pálida. Entonces, la madre insistió en llevarla al otro día para el chequeo.

“Mi intuición de mamá me decía que no podía esperar”, reveló Stine.

El pediatra, quien notó un moretón preocupante en la pierna de Willow, la envió a una sala de emergencias local. Allí, los doctores la trasladaron de nuevo. Esta vez al hospital All Children’s en una ambulancia, donde finalmente fue diagnosticada con leucemia linfocítica aguda.

“Es la noticia más dolorosa y aterradora que puedes recibir”, describió Stein. Y luego señaló que Willow ha sido una valiente.

Aunque no le gusta estar atrapada en medio de agujas, sí disfruta cuidando a su mamá y a los animales de peluche. Con un estetoscopio de juguete –otro de los regalos del hospital– le pide a su mamá que inhale y exhale. También toma la presión arterial de los animales de felpa con un brazalete de juguete.

“Ella simplemente es una niña feliz”, explica su madre.

Y, además, inteligente, agrega la madre. Cuando una enfermera llegó para decirle que recibiría un “abrazo en el brazo”, Willow respondió: “¡No. Eso es la presión arterial!”.

Está programado que Willow empiece el tratamiento con quimioterapia este miércoles y permanecerá en el hospital al menos una semana más, después de eso.

Mientras tanto, su madre se siente aliviada por el hecho de que Irma se haya debilitado mientras viajaba por la costa oeste de la Florida, justo hacia donde se encuentran su hija mayor y su esposo.

“Me siento mucho más segura ahora”, afirmó en las últimas horas del domingo.

El camino que recorre Irma, con mucha menos fuerza, la ayuda a mantenerse fuerte por su hija. “Tienes que recobrar la compostura y ser fuerte por tus hijos… ser su ancla. Entonces, eso es lo que estamos haciendo”, agregó.