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Mundo

El Partido Comunista de China expulsa a Bo Xilai

Por Juan Andrés Muñoz

(CNN) — Bo Xilai, el político chino que cayó en desgracia por un dramático escándalo político, fue expulsado del Partido Comunista y relevado de sus funciones, informó la agencia estatal de noticias Xinhua.

Bo era uno de los principales aspirantes para formar parte del Comité Permanente del Politburó, el equipo de nueve políticos que gobiernan China.

El Partido Comunista realizará su décimo octavo Congreso Nacional en Beijing el mes que viene para anunciar quién ocupará las primeras posiciones.

El carismático político se hizo famoso al lanzar una campaña en favor de la ideología comunista y en contra del crimen organizado en la ciudad de Chongquing.

Sus programas económicos, que destinaban millones a la asistencia social, lo convirtieron en un líder popular en Chongqing. Pero los analistas dicen que sus políticas populistas y su estilo de llamar la atención se veían como un desafío a la facción más liberal y orientada a las reformas que actualmente domina el partido.

La suerte de Bo cambió a principios de este año al surgir informaciones de que su esposa, Gu Kailai, era sospechosa de ser cómplice de asesinato. Gu y el asistente de la familia, Zhang Xiaojun, fueron detenidos a principios de abril, bajo sospecha de envenenar al empresario británico Neil Heywood.

Heywood murió en noviembre, en Chongqing, donde Bo era el jefe del Partido Comunista. En un principio, su muerte se atribuyó al consumo excesivo de alcohol.

Pronto, Bo fue despojado de sus cargos por un “incumplimiento grave de disciplina”.

En agosto, su esposa fue condenada a muerte, castigo que fue suspendido después de un juicio de siete horas. Días después, cuatro agentes de policía de alto rango en Chongqing fueron condenados a prisión por encubrir el asesinato.

Wang Lijun, el exjefe de policía de la ciudad, complicó la historia de Bo el 6 de febrero al huir al consulado de Estados Unidos en Chengdu y contar a los diplomáticos estadounidenses que Gu fue cómplice de asesinato.

Tras rechazarse su pedido de asilo, Wang dejó el consulado y fue detenido por las autoridades chinas, pero sus acusaciones sacudieron el país.

Esta semana, recibió una condena a 15 años de prisión por deserción, encubrimiento, soborno y abuso de poder.

El partido expulsó a Bo tras la investigación del asesinato y la visita de Wang al consulado, por un viaje realizado “sin permiso”, según la información de Xinhua.

“Bo abusó de su poder, cometió errores graves y tuvo gran responsabilidad” en el incidente de Wang y el asesinato, agregó Xinhua citando los resultados de la investigación.

“Él se aprovechó de su cargo para obtener beneficios para los demás y recibió enormes sobornos para él y su familia. Su posición también sirvió para el abuso de su esposa”, reportó la agencia.

Los investigadores determinaron que su comportamiento empañó la reputación del partido, de acuerdo con Xinhua. La investigación descubrió “indicios de su presunta participación en otros delitos”. Las conclusiones también fueron enviadas a las autoridades judiciales.

Los juicios y las condenas han sido cuidadosamente planeados y aparentemente programados para “hacerse cargo” de Bo antes de la planeada transición de liderazgo en el Congreso del Partido Comunista.