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Voto Latino

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Las 4 escenas de la película de Donald Trump en Cleveland

Por Álvaro Valderrama

De Todos los hombres del presidente a The Ides of March, la política estadounidense ha sido la trama perfecta para inspirar a Hollywood. Hoy se ha producido un nueva historia: la de un excéntrico multimillonario tildado de payaso, estafador, racista, demagogo y antiinmigrante que quiere ser presidente del país más poderoso del mundo.

Lo que parecía inconcebible hace un año se escribió en la historia política estadounidense la noche de este jueves, cuando Donald Trump aceptó formalmente la nominación presidencial del Partido Republicano y se convirtió en candidato para suceder a Barack Obama en la Casa Blanca.

Un momento histórico, digno de la mejor obra de teatro, de un best-seller o de una saga en la pantalla gigante.

Tiene matices de comedia. Y es que lo rocambolesco que ha rodeado a Trump y al Partido Republicano durante la campaña hacia las elecciones de noviembre fue encarnado en la Convención Nacional Republicana en Cleveland, Ohio, por personajes únicos y escenas inolvidables dignas de un Oscar.

Una esposa “plagiaria”, un antagonista y desafiante senador y un gobernador católico reconvertido en cristiano precedieron la función especial del sorprendente gran protagonista de la política de Estados Unidos, Donald Trump. Por ello era razonable suponer que cualquier cosa pudiera pasar a su alrededor en la cita más importante que tienen cada cuatro años los partidos que deciden el destino del país.

Primera escena: ‘The imitation game’

Aunque Meredith Mclver haya asumido públicamente su error en la redacción del discurso central del primer día de la Convención Republicana, será Melania Trump quien pase a la historia como la gran protagonista del plagio de algunos apartes de un discurso de Michelle Obama en 2008.

La exmodelo nacida en Eslovenia y quien mantuvo un perfil bajo en comparación con otras esposas de candidatos durante la campaña tenía todo para brillar el primer día de la Convención. Hacia las 10:00 de la noche del lunes 18 de julio, Melania Trump tomó el escenario para ofrecer una visión más humana y personal de su marido.

“Es firme cuando tiene que serlo pero también es amable y justo y bondadoso”, dijo la tercera esposa de Trump, y agregó: “Su bondad no siempre es reconocida pero está ahí a la vista de todos. Esa es una de las razones por las que me enamoré de él, para empezar”.

Hasta allí todo iba bien. Algunos elogiaron sus palabras… Pero en su discurso había otras palabras que trascendieron los sentimientos y provocaron rechazo e indignación al comprobarse que se trataba de algo ya dicho por la hasta hoy primera dama de Estados Unidos. El remake republicano del discurso de una demócrata.

Anteriormente, Melania Trump le había dicho a la NBC que ella lo había escrito “con la menor ayuda posible”.

Mientras las redes sociales se llenaban de memes y la campaña de Trump emitía un comunicado negando el plagio, los medios publicaban imágenes que comprobaban con exactitud y, palabra por palabra, la coincidencia de ambos discursos.

Sin alternativas, entonces apareció Mclver a admitir que fue ella quien cometió el “error” y que dimitió ante ello, pero que su renuncia no fue aceptada. Probablemente haya tenido razón la campaña. Al fin y al cabo Mclver no le importa a nadie, pero Melania puede convertirse en primera dama de Estados Unidos.

Mike Pence, ‘el mago de Oz’

Donald Trump dijo que buscaba a un “perro de ataque” en su vicepresidente. Alguien “experto en el combate cuerpo a cuerpo”, según le dijo al diario The Washington Post. Luce que Mike Pence es más que eso y se puede transformar en el arma adecuada que Trump necesita para calmar las aguas y sobre todo para despejar las dudas entre un amplio sector del Partido Republicano que no se traga su candidatura.

El gobernador de Indiana, candidato a vicepresidente, aceptó el miércoles por la noche la nominación, describiendo la campaña como una elección entre el cambio y el ‘statu quo’. Su función será probablemente recurrir al ‘establishment’ del partido, del que forma parte, y a los conservadores que desconfían del candidato así como servir de puente con el Congreso en caso de que Trump resulte elegido presidente.

 

Por supuesto, elogió a su ‘presi’. “Trump es un buen hombre, no es pretencioso y respeta a la gente”, dijo, aunque no siempre estuvo de acuerdo con las propuestas del multimillonario. Llegó a ser aliado de la división ultraconservadora del Tea Party y se pronunció a favor del senador por Texas Ted Cruz durante las primarias republicanas.

En la arena política, Pence tiene diferencias notables con Trump. Es un político tradicional con vasta experiencia en la Cámara de Representantes, y un líder conservador en temas sociales como el aborto o el matrimonio entre personas del mismo sexo, lo que según algunos analistas podría significarle al magnate -con nula experiencia política- un vínculo con las bases republicanas de ultraderecha.

Además, Pence, criado como católico pero reconvertido en cristiano, está adscrito al movimiento evangélico que desde los años ochenta ha sido unas de los nichos electorales más fieles del Partido Republicano. Con un discurso sólido, de un conservador clásico y distanciado de las estridencias de Trump, Pence intentó homologarlo como un republicano fiable, alineado con la ideología conservadora en terrenos que van desde la política exterior a la doctrina judicial.

“Soy cristiano, conservador y republicano, en ese orden”, dijo el candidato vicepresidencial republicano en su discurso de aceptación. Pero bien Pence también podría ser ‘El mago de Oz’ (su película clásica favorita) que le de la fórmula mágica a Trump para ganar el 8 de noviembre.

Ted Cruz, un rebelde con causa

El derrotado aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos, Ted Cruz, desató una nueva polémica en el tercer día de la Convención Republicana al negarse a respaldar explícitamente al candidato oficial del partido, Donald Trump.

Cruz felicitó a Trump por ganar la nominación y dijo que espera que “los principios en los que cree nuestro partido se mantengan”, pero pidió a los electores a votar “a conciencia”, un símbolo del agrietamiento que persiste en el partido conservador.

Algunos delegados comenzaron a gritar “dilo, dilo”, en referencia al nombre de Trump, y terminó recibiendo un abucheo monumental en el Quicken Loans Arena, que acogió la convención, pese a haber sido recibido con una gran ovación.

“Guau, Ted Cruz fue despedido con abucheos del escenario, no cumplió su promesa”, escribió Trump en Twitter, en referencia al compromiso de los 17 candidatos republicanos de que apoyarían al ganador de las primarias, fuese quien fuese.

Cruz luego intentó explicar su actitud, calificada por algunos de venganza. “No tengo la costumbre de apoyar a personas que atacan a mi esposa y a mi padre”, dijo el senador de Texas en un desayuno con miembros de la delegación de su estado que asiste a la Convención Republicana en Cleveland, al recordar episodios de la campaña de las primarias cuando el magnate se burló de la apariencia física de su esposa Heidi e insinuó que su padre Rafael Cruz estuvo vinculado con el asesinato del presidente John Fitzgerald Kennedy en 1962.

El senador, quien durante el encuentro fue animado por algunos simpatizantes, dijo “no voy a mentir” y aclaró que no votaría por la virtual candidata del Partido Demócrata Hillary Clinton porque no cree que esté capacitada para el cargo.

Si Trump pierde, Cruz estará en posición de ser la mayor figura republicana al negarse a subir a bordo con Trump y el único en desafiarlo en su propio escenario. Si no, quedará como un notorio lobo solitario, detestado por sus colegas del Senado, que tendrá el desafío de reinventarse tras su desmesurado ensimismamiento.

Trump, ‘La ley del Orden’

La primera tarea que Trump aseguró cumplirá es la de “liberar” a los estadounidenses del crimen y el terrorismo. “Mi plan comenzará con la seguridad en casa, lo que significa vecindarios y fronteras seguras, y protección del terrorismo”, afirmó ante la encandilada audiencia reunida en el Quickens Loans Arena.

Además acusó al presidente Barack Obama de las divisiones raciales que existen en el país y que han motivado las tensiones de las últimas semanas. “La retórica irresponsable de nuestro presidente, quien ha usado su púlpito de la presidencia para dividirnos por raza y color, ha creado en Estados Unidos un ambiente más peligroso para todos”.

También fue irónico y se mofó de Hillary Clinton de quien dijo tiene un legado de “muerte, destrucción, terrorismo y debilidad. La acusó de ser débil y de no ser capaz de arreglar los problemas de Estados Unidos “nunca jamás”, con un gesto histriónica que arrancó risas entre sus seguidores.

Así es el mundo de Trump. Por eso, era razonable suponer que sucediera lo impensable, lo divertido. Que hubiera momentos escandalosos y tensos en la Convención Republicana. Pero también una especie de show, como el que ha dado a lo largo de su campaña.

¡Era su fiesta!

“Si no es divertido, ¿cuál es el punto?”. Esa fue la visión del mundo que Trump expresó en su libro de 1987 “El arte de negociar (The Art of the Deal) y según todos los indicios ha sido un principio rector de su carrera presidencial. “¿No son divertidos los mítines de Trump?”, preguntaba el candidato a sus seguidores en sus actos de de campaña.

Aún así, cada vez tienen menos fuerza los argumentos en contra de la posibilidad de que ‘El Aprendiz’ se convierta en ‘Comandante en Jefe’.

Ya lo dijeron en las primarias los 14 millones de votantes que le dieron su confianza y también lo dicen las encuestas más recientes que lo ponen cada vez más cerca de Hillary Clinton en la carrera por la Casa Blanca. “El que diga que Donald Trump no puede llegar a la Casa Blanca lo está subestimando”, dijo a CNN en Español Alfonso Aguilar, de la Alianza Latina pro Valores Conservadores.

Hoy Trump ríe, mañana no sabemos. El climax de la película de Trump aún está por escribirse.

Acerca del autor

Álvaro Valderrama

Álvaro Valderrama es el director de contenidos digitales y estratega de las redes sociales de CNN en Español. Como periodista posee una vasta experiencia, que junto a su liderazgo ejecutivo y creatividad profesional permite asegurar que el material publicado en el sitio web sea equilibrado, preciso y responsable. Trabaja en CNN desde octubre de 2011.