(CNN) - Los doctores siguen desconcertados por los síntomas parecidos a un traumatismo cerebral que se manifestaron en el personal del gobierno de Estados Unidos mientras estaban en asignaciones en La Habana, Cuba.

Sus hallazgos fueron expuestos en un reporte médico comprehensivo publicado este miércoles sobre lo que han hallado cuando examinaron a los pacientes. CNN fue el primero en reportar los “ataques acústicos” en agosto de 2017.

Según el estudio, publicado en el diario médico JAMA, 21 trabajadores buscaron atención médica hacia finales de 2016 luego de sospechar estar expuestos a “un fenómeno auditivo y sensorial en sus hogares o en sus habitaciones de hotel”.

Esos hallazgos han dejado a los médicos preguntándose si este patrón de síntomas puede ocurrir de una manera que anteriormente no se había visto, sin trauma en la cabeza.

“Si tomas a uno de esos pacientes y lo pones en una clínica de lesiones cerebrales, y no conocías sus antecedentes, creerías que tuvieron una lesión cerebral producto de un accidente de auto o una explosión en el ejército”, dijo en un reporte separado publicado con el estudio la doctora Randel Swanson, una de las autoras del estudio y especialista en rehabilitación de lesiones cerebrales de la Universidad de Pensilvania.

“Es como un traumatismo cerebral sin traumatismo”, escribió Swanson.

Otros 10 hombres y 11 mujeres del estudio reportaron escuchar sonidos “intensamente altos” viniendo de una dirección específica que describieron como “zumbidos”, “metal molido” y “chillidos penetrantes”, entre otros.

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“Los sonidos estaban usualmente asociados con estímulos sensoriales de presión o vibratorios”, según el reporte. “Los estímulos sensoriales estaban vinculados con aire ‘golpeando’ dentro de un carro en movimiento con las ventanas parcialmente abiertas”.

Una gran mayoría de pacientes reportaron problemas de memoria, concentración, balance, visión, escucha, problemas para dormir o dolores de cabeza que duraron más de tres meses. Tres personas eventualmente necesitaron audífonos por pérdida de la escucha tanto moderada como avanzada, y otros tenían zumbidos o presión en sus oídos.

Muchos reportaron sentirse “mentalmente confusos” o “lentos” durante meses, dicen los autores. Algunos reportaron irritabilidad o nerviosismo, dos criterios que se ajustan al desorden de estrés postraumático. También se observó pobre rendimiento laboral.

Más de la mitad necesitaron que les prescribieran medicación con el fin de dormir o para lidiar con los dolores de cabeza. Muchos fueron, al menos por un periodo de tiempo, incapaces de regresar a trabajar.

Algunos síntomas que tenían pacientes —como dolor y zumbidos en un oído—no son típicamente vistos en un traumatismo craneoencefálico, resalta el estudio. El reporte también señaló que mientras los pacientes con una concisión tienen una recuperación rápida y completa, estos pacientes experimentaron síntomas durante meses.

Es posible que estos fueran casos severos, dicen los autores, señalando que otros individuos pueden haber sido afectados y simplemente no lo supieron, ya sea porque se recuperaron por completo o porque solo tuvieron síntomas menores.

Las imágenes por resonancia magnética no revelan nada concluyente, aunque los doctores dicen que siguen haciendo escáneres avanzados para buscar pistas.

Es poco probable que el ruido en sí mismo haya causado los síntomas directamente, agregan los autores, señalando que el sonido audible “no es conocido por causar daños persistentes al sistema nervioso central”.

“De hecho no creo que el sonido audible haya sido el problema”, dijo el doctor Douglas Smith, otro de los autores del estudio.

“Creemos que el sonido audible fue una consecuencia de la exposición”, agregó Smith, quien es el director del Centro de Lesiones Cerebrales y Reparación de la Universidad de Pensilvania.

Los médicos agregaron que, como los pacientes fueron vistos inicialmente en otra parte, en la Universidad de Miami, no todos tuvieron un examen completo.

El reporte encontró “un fenómeno sensorial audible” proveniente de una fuente desconocida pero que llegó desde una dirección específica.

En conclusión, dicen los autores, su estudio genera “preocupaciones sobre una nuevo mecanismo para una posible lesión cerebral adquirida por una exposición de origen desconocido".

Esto está en línea con lo que los investigadores federales y del Departamento de Estado de Estados Unidos le dijeron al subcomité de Relaciones Exteriores el mes pasado. Ellos testificaron que no habían sido capaces de determinar la fuente o la causa de las dolencias, afirmando solo que "probablemente estaban relacionados con un trauma de origen no natural".

En el pasado, el Gobierno de Cuba ha reclamado ignorancia en lo que respecta a la causa de los incidentes, y más recientemente ha tenido como objetivo desacreditar a los trabajadores de gobierno afectados. Esos esfuerzos fueron recibidos con dudas por parte de los senadores Marco Rubio y Bob Menéndez, ambos del subcomité de Relaciones Exteriores del Senado.

La idea de que un ataque como este pudiera pasar desapercibido por los cuerpos de seguridad cubanos en una Habana fuertemente vigilada, es para Rubio, "fuera del ámbito de lo razonable, es ridículo".

- Laura Koran y Patrick Oppman de CNN contribuyeron con este reporte.