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Donald Trump

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Robert Mueller acusa a Paul Manafort, exdirector de campaña de Donald Trump, de manipular testigos

Por Katelyn Polantz

(CNN) — La oficina del fiscal especial para la trama rusa ha acusado al exdirector de la campaña de Donald Trump, Paul Manafort, de intentar hacer que testigos mientan por él en la corte, por lo que le ha pedido al juez enviar a Manafort a la cárcel mientras espera su juicio, según un documento presentado en la Corte del Distrito de Washington, este lunes en la noche.

Uno de los testigos les dijo a los investigadores recientemente que Manafort quería que ellos cometieran perjurio sobre un esfuerzo de cabildeo que hicieron para él en Estados Unidos, dice el documento.

Un juez federal de Washington ordenó que Paul Manafort responda a las acusaciones que hizo el equipo de fiscales de Robert Mueller sobre supuesta manipulación de testigos el próximo 8 de junio. El viernes 15 de junio, el juez sostendrá una audiencia a las 10 de la mañana.

El agente del FBI, Brock Domin y posiblemente los dos testigos que Manafort habría intentado persuadir estarán en esa audiencia, y posiblemente sean llamados a testificar.

A la derecha aparece Paul Manafort, exdirector de campaña de Donald Trump; a la izquierda aparece Robert Mueller, fiscal especial para la trama rusa en las elecciones presidenciales de 2016.

Actualmente Manafort está bajo arresto domiciliario y tiene una fianza no asegurada de 10 millones de dólares. Él espera un juicio en Virginia, que está programado para finales de julio, y un juicio en Washington, programado para iniciarse en septiembre. Manafort se ha declarado inocente de cargos relacionados con no haber revelado el trabajo de cabildeo que hizo en Estados Unidos trabajando para un gobierno extranjero, fraude bancario y otros crímenes financieros.

Manipular testigos es un crimen en sí mismo, y es algo por lo que Manafort aún no ha sido acusado.

La nueva acusación pone incluso más presión sobre Manafort, quien bajó la vista ante los fiscales mientras lo acusaban y dicen que continúan investigando la posibilidad de que él se haya coordinado con los rusos durante la elección presidencial de 2016.

Las actividades del grupo Hapsburg

A finales de febrero, según dice el nuevo documento, Manafort “contactó repetidamente” a dos personas anónimas que podrían ser testigos en su contra, llamados Persona D1 y D2. Las dos personas habían ayudado previamente con los esfuerzos de cabildeo y relaciones públicas que Manafort ideó en Estados Unidos y Europa. Ellos han ayudado recientemente a los investigadores a encontrar la evidencia de manipulación de testigos, según los fiscales.

Manafort y un confidente les pidieron primero a esas dos personas asegurar que el trabajo de cabildeo ucraniano solo ocurrió en Europa, intentando de manera efectiva poner sus historias en la misma página, ya que todos los involucrados sabían que el grupo había hecho cabildeo en el Congreso, dicen los investigadores. Manafort también intentó usar a las dos personas para influenciar el distinguido grupo de líderes políticos europeos que previamente trabajaron con él, llamado el grupo Hapsburg, que hacían parte de un supuesto esquema de cabildeo.

Las dos personas habían ayudado previamente a Manafort a hacer arreglos para que el grupo Hapsburg contactara a senadores de Estados Unidos, se reuniera con miembros del Congreso y su personal, y publicara una carta abierta en el periódico The Hill en Washington que apoyara a políticos del expresidente ucraniano Viktor Yanukovych, mientras posaban como voces independientes, dijeron los fiscales. En el documento del lunes por la noche, los fiscales adjuntaron varios correos electrónicos y horarios de entre 2011 y 2013 sobre las reuniones del grupo Hapsburg en Estados Unidos con miembros del Congreso.

Los supuestos contactos ilegales de Manafort con las dos personas ocurrieron días después de que los fiscales develaran un nuevo conjunto de cargos criminales contra él en Washington relacionado con su trabajo de cabildeo. Esos cargos revelaron por primera vez la existencia del grupo de Hapsburg y sus esfuerzos en Estados Unidos.

También esa semana, la del 23 de febrero, el director adjunto de larga data de Manafort, Rick Gates, aceptó declararse culpable de cargos de conspiración y de mentirles a los investigadores y aceptó cooperar con los investigadores, haciendo que el caso de Manafort sea mucho más difícil de superar.

Mensajes de WhatsApp y llamadas telefónicas

Los contactos de Manafort con los dos potenciales testigos comenzaron benignamente, con llamadas telefónicas y mensajes de texto a través de WhatsApp.

“Habla Paul”, dice el primer mensaje de texto encriptado obtenido por el Gobierno.

Luego, dos días después, Manafort envió un artículo de prensa sobre la revelación del grupo Hapsburg en su caso en la corte: “Debemos hablar. Dejé claro que ellos trabajaron en Europa”, escribió Manafort.

Él llamó a la persona D1 cinco veces a finales de febrero.

La persona D1 trató de evitarlo, incluso colgando una de sus llamadas, dicen los fiscales.

Otro confidente de Manafort, de quien los fiscales dijeron que tenía vínculos con la inteligencia rusa, contactó luego al segundo asistente de cabildeo de Manafort, el 28 de febrero, “de la nada”, le dijo esa persona a los investigadores, enviando un mensaje que decía: “Hola, ¿cómo estás? Espero que estés bien” y con un emoji de un guiño. El confidente de Manafort, referido como Persona A, le dijo al segundo testigo potencial que él quería contactar a la persona D1 “para informarlo sobre lo que estaba pasando”.

El confidente de Manafort siguió tratando de difundir el mensaje de Manafort, enviando un mensaje de texto encriptado que describe un “resumen rápido” de Manafort de que “nuestros amigos nunca cabildearon en Estados Unidos”.

Como manipular testigos es un crimen, y las disposiciones de la fianza de Manafort advierte que no debe violar la ley mientras espera el juicio, los fiscales argumentan que tienen “poca confianza en que las restricciones de detención garanticen el cumplimiento de Manafort”, dice el documento de la corte.

Manafort actualmente usa dos pulseras en sus tobillos con un monitor GPS, que lo mantiene confinado en su condominio en Alexandría excepto por asuntos legales, y citas médicas y religiosas. Él ha intentado poner 10 millones de dólares como fianza varias veces desde su arresto inicial a finales de octubre de 2017 para poder moverse más libremente, pero no ha tenido éxito.

Los abogados de Manafort no respondieron a un requerimiento para hacer un comentario este lunes en la noche.

La juez federal en Washington, Amy Berman Jackson, no respondió a los requerimientos de un comentario que hizo CNN el lunes en la noche. Los fiscales también presentaron los documentos que radicaron en Washington a T.S. Ellis, el juez que supervisa el caso de delitos financieros de Manafort, en caso de que quiera cambiar los términos de la fianza de Manafort en esa jurisdicción.

 

— Evan Pérez de CNN contribuyó con este reporte.