En Japón, una comida para llevar, conocida como bento box, le costó a un trabajador la mitad de un día de salario.

(CNN) - A un funcionario de una ciudad japonesa le descontaron medio día de salario por abandonar su escritorio por pocos minutos durante varios días, una situación que desató un debate en redes sociales sobre la severidad del castigo.

El hombre de 64 años, que no fue identificado, es empleado de la Oficina de Obras Sanitarias en Kobe, según los funcionarios que dieron una conferencia de prensa televisada la semana pasada para disculparse por las acciones del empleado.

El hombre había dejado su escritorio tres minutos antes para comprar una lonchera de comida para llevar antes de que su tiempo de almuerzo empezara. Él hizo esto 26 veces en un periodo de siete meses.

Como castigo fue reprendido y le descontaron medio día de pago.

“Es muy lamentable que esta conducta tenga lugar”, dijo uno de los funcionarios en la rueda de prensa la semana pasada. “Nos disculpamos profundamente por esto”.

Los cuatro funcionarios en la conferencia de prensa se levantaron y inclinaron profundamente.

La conferencia de prensa rápidamente produjo críticas ridículas y feroces en redes sociales, con gente comentando sobre la excesiva naturaleza del castigo.

“Es una vida dura en estos días. No hay pausa para un té, para un cigarrillo, para hablar”, escribió un usuario en Twitter. Otro dijo sarcásticamente: “Debes reunir a los fumadores que salen por tres minutos".

“Hemos recibido opiniones en ambas direcciones, como que la reprimenda fue demasiado”, le dijo a CNN Gen Oka, el funcionario de asuntos generales de la oficina de obras sanitarias. Debemos pensar de nuevo cuáles son las medidas apropiadas para tomar.

Sin embargo, Oka explicó que el buró había tomado estas medidas porque “estamos obligados en el servicio público a trabajar las horas reglamentarias”.

La cultura de trabajo de Japón ha sido criticada por ser muy dura para los empleados. (Crédito: Getty Images)

Los problemas de la cultura laboral

Este incidente refleja problemas más grandes dentro de la cultura de laboral en Japón, que ha sido ampliamente criticada después del suicidio en 2015 de una empleada de 24 años en una compañía de publicidad.

Las autoridades de Tokio reconocieron el caso de Matsuri Takahashi como un “karoshi”: muerte por exceso de trabajo.

Según las autoridades, ella había registrado alrededor de 105 horas extras en el mes anterior a su suicidio.

Takahashi no es la primera víctima de esta cultura de trabajo implacable. El término “karoshi” ha existido desde la década de 1970, durante el boom económico de Japón, y los activistas laborales de Japón han pedido cambios desde 1980.

Sus esfuerzos dieron como resultado una ley en 2014 que pide mejorar las condiciones laborales pero no obliga a la comparsa a hacer algo en concreto, según los expertos.

Muchos dicen que se necesita una legislación mucho más fuerte, como límites estrictos sobre la cantidad de empleados que pueden trabajar de forma segura, y fuertes multas para las empresas que incumplan las normas.

Desde entonces Dentsu, la compañía en la que trabajaba Takashi, redujo las horas extras a un máximo de 65 horas por mes.

Sin embargo, el gobierno del primer ministro de Japón Shinzo Abe ha estado trabajando para aprobar leyes laborales controversial es que eximen a ciertos trabajadores profesionales de los límites de horas de trabajo y las regulaciones de horas extras.

Este miércoles, el Parlamento de Japón votó para extender sus sesiones hasta el 22 de julio para aprobar la ley.