En las calles de Roma la comunidad etíope se lanzó a celebrar la reunión en Asmara luego de 20 años de hostilidad entre Etiopía y Eritrea. Los líderes de ambos países se reunieron para firmar un acuerdo de paz, y los manifestantes en las calles salieron a cantar y bailar con las banderas de los dos países. (Crédito: Patrizia Cortellessa/Pacific Press/Sipa USA)

Lagos, Nigeria (CNN) - Frehiwot Negash levantó el teléfono y llamó a un número aleatorio.

La gerente de finanzas de Etiopía estaba tratado de comprobar si efectivamente podía llamar a Eritrea tras 20 años de de estar aislada del país vecino como consecuencia de una guerra sangrienta en la frontera.

La persona al otro lado de la línea contestó. Estaba llamando a un hotel.

Negash, de 33 años, le dijo a CNN: "La recepcionista levantó el teléfono. Entonces le dije 'Estoy llamando desde Etiopía', le di un mensaje de felicitaciones, y le dijo que estaba muy feliz y respondió 'Yo también estoy muy feliz'".

"Esto me alegró la noche. Llamé al Hotel Crystal en Eritrea y hablé con la recepcionista. Estamos muy felices. #Etiopía #Eritrea", escribió en Twitter.

Negash dice que ahora planea visitar Eritrea a finales de este año.

Luego de que se anunciara este lunes de que las líneas telefónicas entre ambos países serían restauradas, la compañía de telecomunicaciones de Etiopía, Ethios, envió un mensaje de texto a sus 57 millones de suscriptores, diciendo que ahora podían llamar al país vecino.

"Las líneas telefónicas entre 🇪🇹🇪🇷 están abiertas, las aerolíneas empezaron a operar, los puertos estarán accesibles para Etiopía… Es hermoso y se siente muy bien", escribió una usuaria en Twitter.

Negash fue una de las personas que rápidamente levantaron sus teléfonos para verificar que esto fuera cierto. Ella y otros habitantes de Etiopía estuvieron todo el día haciendo llamadas telefónicas a sus amigos y miembros de la familia que viven desde hace años en Eritrea.

Y ocasionalmente también llamaron a extraños.

"Estoy muy emocionada por este tema de EtioEritrea, acabo de llamar a un número aleatorio en Amsara y tuve una buena conversación con una señora llamada Frtuna y ella habla amhárico", escribió la usuaria de Twitter Henok Karvonen.

Han pasado 20 años desde que la guerra hizo que se interrumpieran las comunicaciones entre los dos países.

"Mi gente en en Addis Ababa está llamando a números aleatorios en Asmara como celebración del fin de dos décadas de estancamiento y solo decir hola a sus hermanos y hermanas en Eritrea. Histórico", escribió otro usuario de Twitter.

El fin de la guerra

Esta semana se alcanzó un logro diplomático después de una cumbre de dos días entre el primer ministro de Etiopía Abiy Ahmed, de 41 años, y el presidente de Eritrea Isaias Afwerki, de 71 años, en la capital de Eritrea, Asmara.

Los dos líderes deleitaron a sus ciudadanos después de declarar el final de la guerra entre los dos países este lunes.

Los ciudadanos salieron a las calles ondeando banderas y celebraron, mientras los dos líderes se abrazaban después de firmar una declaratoria conjunta del final de la guerra, que ocurrió entre 1998 y 2000 y mató al menos a unas 70.000 personas.

Pero no solo las líneas telefónicas fue lo que fue restaurado entre los dos países. Las relaciones diplomáticas ahora están restablecidas y los dos países acordaron reabrir sus embajadas y puertos.

Ethiopian Airlines, una de las compañías de aviación más exitosas de África, ahora tendrá vuelos a Eritrea.

Entre tanto, el primer ministro Abiy también le pidió a la ONU levantar las sanciones contra Eritrea.

El Consejo de Seguridad de la ONU sancionó a Eritrea en 2009 por sus supuestos vínculos con grupos extremistas somalíes.

En su visita a Eritrea este lunes, Abiy entregó una carta de requerimiento al secretario general de la ONU Antonio Guterres este lunes para terminar la sanción de 10 años, reportó la prensa local.

El histórico viaje se produce después de un anuncio en junio del partido gobernante de Etiopía en el que planea implementar completamente el acuerdo de paz alcanzado con Eritrea en el año 2000, que se conoce como el Acuerdo de Algiers, incluida una decisión clave sobre las fronteras de 2003 que Etiopía rechazó inicialmente.