Nota del editor: Samantha Tse es una escritora y editora de moda con experiencia. Su trabajo ha sido publicado en varias publicaciones internacionales, incluyendo T Magazine, Women's Wear Daily, CNN Style, Allure y Disegno.

(CNN) - Michael Kors compró el famoso sello Versace por 2.100 millones de dólares, haciéndose cargo de una de las últimas marcas italianas independientes en un esfuerzo por construir un imperio para competir con los principales conglomerados europeos LVMH Moet Hennessey Louis Vuitton (marca que incluye Givenchy, Fendi, Dior, entre muchos otros) y Kering (Gucci, Saint Laurent, Alexander McQueen, Balenciaga y otros).

Con Versace y Jimmy Choo (comprados en 2017), Kors, que cambiará el nombre de su compañía Capri Holdings Limited al finalizar la venta, ya está causando estragos en la estructura de poder existente que ha dominado la moda de lujo desde la década de 1990. La pregunta ahora es si el diseñador estadounidense y su presidente ejecutivo y presidente, John Idol, pueden tener éxito donde sus otros compatriotas han fracasado y crear el primer grupo de lujo de Estados Unidos.

MIRA: Michael Kors compra Versace por 2.000 millones de dólares

El ejecutivo de Versace Jonathan Akeroyd, la diseñadora Donatella Versace y el consejero delegado de Michael Kors, John Idol. (Crédito: Rahi Rezvani)

El ejecutivo de Versace Jonathan Akeroyd, la diseñadora Donatella Versace y el consejero delegado de Michael Kors, John Idol. (Crédito: Rahi Rezvani)

"Michael Kors está construyendo lo que es virtualmente desconocido: una compañía matriz de lujo respaldada por Estados Unidos. Siempre que funcione, lo ubica a una legua de distancia de sus rivales como Ralph Lauren", dijo el historiador de moda Bronwyn Cosgrave en una entrevista telefónica. "No solo será el testaferro detrás de su propia marca, sino que podría ser conocido por revitalizar una legendaria marca europea, que ningún diseñador estadounidense ha logrado".

Lo que la compra significa para ambas marcas

MIRA: #Pasarela: Michael Kors, otoño-invierno

Michael Kors y Versace son dos marcas conocidas por su seducción y glamour, aunque en diferentes extremos del espectro, pero la empresa podría ser muy ventajosa para ambas partes.

Colección Michael Kors Primavera-Verano 2019. (Crédito: JP Yim / Getty Images América del Norte / Getty Images para Michael Kors)

Colección Michael Kors Primavera-Verano 2019. (Crédito: JP Yim / Getty Images América del Norte / Getty Images para Michael Kors)

Michael Kors lanzó su marca en 1981 y ha hecho la mayor parte de su dinero en el mercado medio, con una gran presencia en centros comerciales. La marca tiene un fuerte enfoque en accesorios que van desde bolsos hasta zapatos y relojes, que son codiciados tanto en Estados Unidos como en Europa.

Versace, por otro lado, es el epítome de la moda italiana: glamour y atractivo sexual a un precio muy alto. Mientras que las mujeres de Kors tienen un sano brillo atlético y buenos modales, la musa de Versace (marca creada en 1878) es una diosa bronceada, bebiendo champaña hasta altas horas de la madrugada.

MIRA: #Pasarela: Versace, primavera-verano 2018

Versace Primavera-Verano 2019 (Crédito: MIGUEL MEDINA / AFP / AFP / Getty Images)

Versace Primavera-Verano 2019 (Crédito: MIGUEL MEDINA / AFP / AFP / Getty Images)

¿Por qué tanto drama?

No sorprende que una venta de esta magnitud haya despertado algunas sospechas. Parte de la controversia proviene de Versace, una marca históricamente alineada con el patrimonio, la cultura y la artesanía italianas, que es adquirida por una empresa estadounidense que ha ganado dinero en los centros comerciales.

El presidente ejecutivo de Michael Kors, John Idol, tiene una estrategia para Versace, como se describe en una declaración de la marca, que incluye un aumento en accesorios y calzado, y la apertura de aproximadamente 100 nuevas tiendas en todo el mundo. Idol pretende aumentar los ingresos de Versace a 2.000 millones de dólares en el largo plazo.

Michael Kors no es el primer estadounidense en intentar crear una versión local de los conglomerados que dominan el lujo europeo. Pero él está planeando grupo de un tipo diferente: uno cuyo enfoque es global en lugar de solo cosechar marcas estadounidenses.

Con Jimmy Choo y Versace en su haber, se puso los guantes y está listo para entrar en el ring. Kors puede ser el favorito ahora, pero a medida que la compañía de moda estadounidense se está abriendo paso poco a poco en una arena fuertemente dominada por los conglomerados europeos.

Y al fusionar las marcas europeas de lujo en el redil estadounidense, él le está dando al lujo estadounidense una ventaja en el escenario global, disolviendo las fronteras de la moda que han estado ligadas al patrimonio nacional y de clase, y creando un enfoque más global dentro de la industria.