(Crédito: Justin Sullivan/Getty Images)

(CNNMoney) - Anheuser-Busch InBev acordó comprar a su principal rival, SABMiller, por 104.000 millones de dólares, creando así una supercervecera con ventas de 55.000 millones de dólares.

AB InBev le ofrecerá a la mayor parte de los accionistas de SABMiller  67,59 dólares por acción de Miller Lite, Pilsner Urquell y Peroni, un valor 50% por encima del precio de la acción cuando empezaron a circular los rumores de la compra.

Los dos accionistas más grandes –Altria y la familia Santo Domingo en Colombia– tendrán que recibir efectivo y otras acciones por 60 dólares cada una. Altria, una fabricante de cigarrillos basada en Estados Unidos, había estado impulsando a la junta de SABMiller para concretar la fusión.

Las compañías describieron el acuerdo, que debe ser aprobado por reguladores, como un trato posible. Los miembros de la junta de SABMiller indicaron que recomendarán la oferta a los accionistas. Si el acuerdo no se concreta, AB InBev le pagará 3.000 millones de dólares de penalidad a SABMiller.

Si se lleva a cabo el acuerdo, será el acuerdo más grande del negocio de la cerveza de todos los tiempos y entrará en la lista de los cinco acuerdos de compra más grandes de la historia.

SABMiller se había hecho la difícil. La cervecera rechazó al menos cuatro ofertas previas de AB InBev –la primera era de 58 dólares por acción–.

Algunos reguladores están poniendo el acuerdo bajo el microscopio. Les preocupa que una compañía combinada tenga demasiado poder en mercados claves, lo que puede terminar en precios más altos para los consumidores.

Para que el Departamento de Justicia de Estados Unidos acepte la fusión, las firmas están obligadas a vender algunos de sus activos en el país.

Mientras los bebedores más jóvenes están buscando las cerveceras independientes, los líderes de los mercados globales han estado intentado defender su parte del mercado con compras que –aunque menores que esta– quieren volver a ganar terreno entre los consumidores.