En Asia, Trump absuelve a Putin y se dispara en el pie

Nota del editor: Julian Zelizer es profesor de historia y asuntos públicos en la Universidad de Princeton y autor de "La feroz urgencia del ahora: Lyndon Johnson, el Congreso y la batalla por la gran sociedad". También es el coanfitrión del podcast "Politics & Polls". Las opiniones expresadas en este comentario son suyas.

(CNN) - Hasta este sábado, el presidente Donald Trump había ganado algunos elogios por su viaje a Asia.

Sobre todo, la visita parecía ir bien según los estándares que usamos para evaluarlo. Hubo pocos tuits inquietantes en los últimos días, al menos relacionados con su rutina normal, y según la mayoría de las cuentas, las reuniones con los líderes clave se desarrollaron sin problemas.

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Corea del Norte: la diferencia entre la fuerza y la determinación

Nota del editor: Roberto Izurieta es analista político y profesor de la Universidad George Washington. Fue director de comunicación del presidente de Ecuador Jamil Mahuad del partido Democracia Popular entre 1998 y 2000; además fue asesor de los presidentes Alejandro Toledo en Perú, Álvaro Colom en Guatemala y Horacio Cartes en Paraguay y participó en la campaña de Enrique Peña Nieto en México. Es colaborador político de CNN en Español. Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

(CNN Español) - Donald Trump repitió de manera reiterada en su discurso ante la Asamblea Nacional de Corea del Sur que su política con Corea del Norte es la “paz desde la fuerza”. Esta es una línea de acción que adoptó Ronald Reagan y que hacía sentido por dos razones quizá irrepetibles: la primera, a quien Ronald Reagan tenía al otro lado era Mijaíl Gorbachov, un líder que probó ser extremadamente racional (y un gran reformador) y, la segunda, que en el estado de carrera armamentista entre Estados Unidos y Rusia hacia los 1980, podía ser discutible que tener más fuerza haría una significativa diferencia. El problema del armamento atómico es que, llegado a un cierto nivel, la fuerza ya no hace mucha diferencia (con respecto a otra potencia nuclear); porque la fuerza existente en ambas partes es más que suficiente para causar un daño catastrófico inmanejable a las dos.

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