Una joven escocesa de 20 años logra ser elegida al Parlamento de Westminster

(CNN Español) – Con solo 20 años de edad, la joven Mhairi Black hizo historia este jueves: se convirtió en la parlamentaria electa más joven del Reino Unido desde 1667 y quitó de la escena política a un personaje poderoso, Douglas Alexander, el jefe de campaña del Partido Laborista y ministro de Exteriores en la sombra.

Con 23.548 votos, Black superó cómodamente a Alexander, quien sólo logró 17.864 votos, reportó la prensa británica.

La estudiante de Ciencias Políticas de Glasgow, bajo las siglas del Partido Nacional Escocés, ganó un asiento en las elecciones generales, el cual no ocupará hasta terminar una tarea importante: presentar su examen final para recibir su grado universitario.

Pero, ¿cuál fue el secreto de Black para derrotar a su oponente? Quizá meterlo a la lista de aquellos políticos que una vez electos se olvidan de sus representados.

"La gente me dice que están cansados de tener un parlamentario que no viene por aquí", comentó la joven unos días antes de las elecciones, tras calificar a Alexander como un "arribista".

La seguidora del equipo de futbol Partick Thistle, quien se dice escocesa de pies a cabeza y una izquierdista convencida, aprovechó el descontento de las personas a quienes representará con la respuesta de los laboristas ante los conservadores.

"Mi abuelo se revolvería en su tumba si viera lo que es el laborismo hoy", declaró al diario The Guardian.

La joven se ganó a los electores precisamente poniendo por enfrente su propia edad. Afirmó que si era tan joven como para ya poder pagar impuestos o servir en Afganistán, bien puede serlo para tomar un asiento en el Parlamento.

"Esta elección es sobre hacer que la voz de esta circunscripción y de toda Escocia se escuche más efectivamente en Westminster que nunca antes", dijo Black a sus seguidores durante su discurso por su victoria.

"Prometo usar esta voz no solo para mejorar Escocia, sino para buscar políticas progresivas para el beneficio de la gente en todo el Reino Unido.

Alexander, en tanto, reconoció que Black tuvo una campaña "formidable" y admitió su derrota.

Los conservadores logran la mayoría absoluta en elecciones de Reino Unido

(CNN) -El partido Conservador de David Cameron obtuvo la mayoría absoluta en las elecciones del Reino Unido, ganando 326 de los 650 escaños en el Parlamento.

En lo que se convirtió en una pesadilla electoral para el Partido Laborista británico, que culminó con la renuncia de su líder, Ed Miliband, los primeros resultados dan como ganadores a los conservadores que obtuvieron la mayoría absoluta.

Los conservadores de David Cameron obtuvieron 326 escaños, que le permitiría gobernar en solitario.

"Ha sido claramente una noche muy difícil y decepcionante para el Partido Laborista", reconoció Miliband, tras conocer las primeras encuestas de salida, horas antes de presentar su renuncia.

Pero una cosa ya está clara: esta es una elección a la que se debe prestar atención, incluso si no eres uno de los millones de británicos que emitieron su voto.

Los resultados podrían reajustar el papel global del país. Las relaciones de Gran Bretaña con la Unión Europea – Cameron prometió un referéndum sobre la adhesión de Gran Bretaña a la UE de ser reelegido -, la OTAN y los Estados Unidos están colgando de un hilo . Y un impulso para el Partido Nacional Escocés puede dar nuevos bríos a la independencia de Escocia.

Debacle laborista y "tsunami" escocés

Miliband explicó que un "aumento del nacionalismo en Escocia" pudo haber afectado los resultados del partido laborista. El Partido Nacional Escocés, lograría ganar 58 de los 59 escaños que estaban en juego en Escocia.

Una de las figuras laboristas más prominentes, Ed Balls, perdió su escaño por apenas 422 votos.

Pero los problemas para los laboristas comenzaron dramáticamente en Escocia la madrugada del viernes, cuando una estudiante de 20 años de edad, se convirtió en la diputada más joven de Gran Bretaña desde 1667, derrotando a otra de las principales figuras del partido en el proceso.

La estudiante de Políticas Mhairi Black, del independentista Partido Nacional Escocés (SNP), le arrebató Paisley and Renfrewshire South, un distrito electoral fuera de Glasgow, a Douglas Alexander, director electoral del Partido Laborista y exministro.

Y el daño a manos del SNP continuó.

El líder laborista escocés Jim Murphy perdió su escaño a favor de Kirsten Oswald, mientras que el antiguo asiento del ex primer ministro británico, Gordon Brown, también fue a parar a los nacionalistas.

Alex Salmond, quien dirigió Escocia como primer ministro y empujó para la realización del referéndum sobre la independencia el año pasado, ganó un escaño en Westminster.

"Estamos viendo un tsunami electoral en una escala gigantesca", dijo Salmond a ITN, "una marea que fluye con el Partido Nacional Escocés".

La gran victoria para el partido podría acelerar el impulso hacia otro referéndum sobre la independencia de Escocia en los próximos años.

Oleada conservadora y derrota liberal

Por el contrario, los conservadores se acercaban a la victoria. El primer ministro, David Cameron, retuvo su escaño, al igual que George Osbourne, ministro de Finanzas de Gran Bretaña, mientras que el alcalde de Londres, Boris Johnson, confirmó su lugar en el parlamento.

Tras lograr su escaño, Cameron dijo: "mi objetivo sigue siendo simple, gobernar sobre la base del gobierno para todos en nuestro Reino Unido.

Los demócratas liberales, socios en la coalición de gobierno anterior con los conservadores, tuvieron, sin embargo, una noche horrible. Perdieron varias figuras clave – el principal de ellos Danny Alexander, secretario jefe del Tesoro; Vince Cable, el secretario de Negocios, y Simon Hughes, excandidato a la alcaldía de Londres. 

Nick Clegg, que era viceprimer ministro, celebró su escaño, pero dijo que había sido "una noche cruel y de castigo para los demócratas liberales". Posteriormente Clegg anunció que renunciaba como líder del partido.

Por su parte, el líder del Partido Independencia del Reino Unido, Nigel Farage, también renunció tras fracasar en obtener su propio escaño. El partido también tuvo una mala noche, a pesar de aumentar su cuota global de los votos, y solo logró un escaño.

En una declaración después de que se anunciara el resultado, Farage dijo que era el momento del "cambio verdadero, genuino y radical" del sistema electoral británico para garantizar que los partidos más pequeños tengan representación en el Parlamento.

Nick Hunt y Laura Smith-Spark informaron desde Londres. Catherine E. Shoichet informó desde Atlanta. Nic Robertson, Stephen Collinson, Tom Foreman, John Vause, Fred Pleitgen, Richard Allen Greene, Christiane Amanpour, Antonia Mortensen, Andrew Carey y Rachel Clarke contribuyeron con este reporte

Escocia podría tener la clave en el futuro de Reino Unido

(CNN) — Hace seis meses era un partido político que había perdido.

El pueblo escocés rechazó decididamente la independencia de Reino Unido en un referéndum que el Partido Nacional Escocés (SNP, por sus siglas en inglés) exigió.

El líder del SNP y primer ministro de Escocia, Alex Salmond, quien dirigió a los nacionalistas escoceses durante más de 20 años y llevó a su partido de los márgenes al gobierno del país, renunció. Los sueños de su partido de tener una Escocia soberana parecían estar destruidos.

En ese entonces, los líderes de los principales partidos políticos de Reino Unido (los laboristas y los conservadores) debieron haber pensado que sus preocupaciones respecto a Escocia habían terminado por un rato.

Pero lo que ha ocurrido, mientras Reino Unido se prepara para unas elecciones generales el 7 de mayo, es todo lo contrario.

Desde el referéndum, el SNP, ahora bajo el mando de Nicola Sturgeon, ha gozado de una popularidad sin precedentes.

En marzo, este partido alcanzó los 100,000 miembros en un país con una población estimada de 5 millones 300,000 personas.

Si las encuestas están en lo correcto, el Partido Nacional Escocés podría llevarse todos los escaños disponibles en Escocia el día de las elecciones.

Nick Anstead, especialista en comunicación política y elecciones de la Escuela de Economía de Londres, dice que el SNP ha sido tácticamente inteligente. "Se las han arreglado para dar la impresión de ser parte del sistema y al mismo tiempo de estar al margen", dice. "Dirigen un gobierno en Escocia y tienen la oportunidad de actuar como forasteros en el contexto de la política de Westminster".

El Partido Nacional Escocés, que actualmente es el partido gobernante en Escocia, se formó en 1934 y su principio central es la independencia de Escocia. En 1998, luego de que el pueblo escocés votara a favor de la delegación de facultades, se creó un Parlamento escocés que tenía facultades para legislar en varias materias.

El gobierno nacional en Westminster conserva el control de materias como la política exterior, la defensa y la inmigración, pero el gobierno escocés tiene autoridad en materias como salud y turismo en Escocia.

La creciente popularidad del Partido Nacional Escocés también es un legado de la campaña para el referéndum por la independencia.

"Escocia llegó al referéndum con un partido independentista pero salió con un movimiento", dice Iain Macwhirter, analista político y autor del libro Disunited Kingdom: How Westminster Won a Referendum but Lost Scotland.

"Eso ha causado un profundo cambio en las actitudes políticas en Escocia… y que el 45% (de los escoceses) que votaron (a favor de la independencia) se decidieran a traducirlo en votos para Westminster", agregó.

Si lo logran, las cosas podrían cambiar radicalmente en la política británica.

Al momento de escribir este artículo, la cadena Scottish Television proyectaba que el partido podría ganar los 59 escaños que están disponibles en Escocia. Un triunfo de esas proporciones sería estremecedor: en las elecciones de 2010 se llevaron seis escaños y su máximo anterior había sido de 11, en 1974.

El nuevo poder del SNP en Westminster podría tener efectos secundarios considerables. Le quitaría la mayor parte de los votos en Escocia al Partido Laborista de centro-izquierda, que actualmente es el partido opositor en Reino Unido, con lo que posiblemente erradicaría la presencia de los laboristas en el que fuera uno de sus bastiones.

Un triunfo arrollador del SNP también fragmentaría el voto de los laboristas, lo que significaría que aunque ganara votos suficientes en el resto del país para ganar las elecciones, de todas formas necesitaría de otro partido para formar un gobierno.

"En este momento parece que es muy difícil construir una mayoría (en el gobierno) sin ellos", dice Anstead.

El Parlamento británico tiene 650 escaños y el partido que controla más de la mitad forma el gobierno.

Cabe señalar que en las pasadas elecciones, en 2010, ni los laboristas ni los conservadores ganaron los votos suficientes para hacerlo solos, así que se formó un gobierno de coalición entre los conservadores y los demócratas liberales.

Esta vez, los partidos como el Partido Independencia de Reino Unido y el Partido Verde han ganado popularidad, aunque aún no se sabe si esto se traducirá en escaños.

Tradicionalmente, estos partidos tienen poca representación en el Parlamento y cualquier apoyo que obtienen representa votos que tradicionalmente ganarían los conservadores o los laboristas.

Además, el creciente apoyo al SNP en particular significa que es probable que tengan la mayor influencia en un gobierno de coalición.

Esto es particularmente problemático para los conservadores, ya que Nicola Sturgeon, lideresa del SNP, ha dicho que su partido "nunca, jamás" formaría una coalición con ellos.

Incluso ha dicho que quiere una mayoría "anticonservadora" en Westminster con el Partido Laborista, que pueda desarrollar una política que sea "algo mejor, más audaz y más progresista".

En respuesta, los partidos de centroderecha de Gran Bretaña han emprendido una ofensiva y hablan de los riesgos de que los laboristas y el SNP lleguen a un acuerdo; dicen que un partido que quiere destruir al Reino Unido quedaría efectivamente en una posición de dominio.

Boris Johnson, alcalde conservador de Londres, dijo que sería una receta para el desastre y dijo que Sturgeon era "un escorpión", la comparó con el rey Herodes, el asesino de bebés, y una revista sensacionalista la llamó "la mujer más peligrosa de Gran Bretaña".

Pero el SNP tampoco le está facilitando las cosas al Partido Laborista. Lo más importante es que dicen que no formarán una coalición con los laboristas, pero no han descartado llegar a un acuerdo menos rígido.

Una forma de hacerlo sería con un gobierno "de confianza y asistencia" que permitiría que el SNP mantuviera a los laboristas en el poder de una forma menos formal.

"(Les daría) el poder para lograr concesiones votación por votación", dice Anstead.

Sturgeon ha acusado a los laboristas de ser flexibles con los conservadores y dijo que "envalentonaría" al partido si el SNP finalmente obtiene un poder real en Westminster.

El líder de los laboristas, Ed Miliband, ha dejado bien claro que no hay posibilidad de llegar a un acuerdo. "Quiero dejar esto en claro. No habrá coaliciones, no habrá compromisos… Estoy en desacuerdo con ellos respecto a la independencia", dijo a la cadena británica BBC.

Esto solo se suma a la multiplicidad de resultados posibles en las que han demostrado ser las elecciones más impredecibles de Reino Unido en muchos años.

En Escocia, la gente no está preocupada por nada de esto. En las oficinas, los pubs y las calles, los escoceses tienen una sensación de confianza renovada.

"La votación por la independencia hizo que todos despertaran", dijo Jonathan Kane, propietario de un restaurante-bar en Edimburgo. Él votó por la independencia en el referéndum de 2014.

"Me di cuenta de que nadie sabía en realidad mucho de política hasta el debate de la independencia… y eso abarca a toda la gama de personas que conocí en el pub", dice.

Pero durante los pasados dos años, la gente se ha informado más acerca de los asuntos económicos y políticos, explica.

Kane agrega: "por eso creo que en este momento hay un movimiento masivo, porque la gente que tal vez no estaba a favor de la independencia ahora (piensa) que hay que votar por el SNP porque así tendremos más voz. Nadie habría predicho que si todos votamos 'No' cimbraríamos a Westminster".

Trasladan a Londres a la enfermera escocesa con ébola

Por Laura Smith-Spark, Nic Robertson y Alexander Felton, CNN

(CNN) — Una trabajadora de la salud que fue diagnosticada con el virus del Ébola, luego de regresar a Escocia desde Sierra Leona, fue trasladada la madrugada del martes al Hospital Royal Free en Londres.

La mujer estaba trabajando con la organización Save the Children en un centro de tratamiento del ébola en Sierra Leona, según Michael von Bertele, director de esa organización humanitaria.

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Hallan congelado un cuaderno de 100 años de antigüedad

Por Ralph Ellis

(CNN) — El explorador escocés Robert Falcon Scott murió en 1912 mientras atravesaba la Antártida, pero su historia prevalece en los artefactos que siguen siendo descubiertos en el gélido continente al sur de la Tierra.

El hallazgo más reciente: un cuaderno de fotografías de un siglo de antigüedad que se encontraba en el hielo en una de las bases de la expedición de Scott en la Antártida.

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