Sexy, ajustado, elegante: cómo el icónico vestido de China ha sobrevivido un siglo

(CNN) - Quizá se trate de la escena más icónica en la película más icónica de Hong Kong de todos los tiempos.

La esbelta silueta de la hermosa heroína, Su Li-zhen (Maggie Cheung), emerge de la oscuridad y se muestra en un ajustado cheongsam.

Pasa al lado de Chow Mo-wan (Tony Leung), editor de un periódico, y él no puede evitar enamorarse de tal figura de elegancia femenina.

Ambientada en los años sesenta, en la era dorada del cheongsam en Hong Kong, la exitosa película de Wong Kar Wau, "Con ánimo de amar" (2000), la cual ganó numerosos premios a la mejor película extranjera, fue una poderosa muestra de qué tan elegante y sexy puede ser el clásico vestido chino.

Wong ha dicho que hicieron de 20 a 25 cheongsam solamente para el personaje interpretado por Maggie Cheung.

"Un siglo de moda: la historia del cheongsam de Hong Kong" estará en el Museo de Historia de Hong Kong hasta el 3 de marzo y cuenta con 130 exhibiciones que muestran la evolución del cheongsam, particularmente las eras que son presentadas en películas populares como "Con ánimo de amar" y "El mundo de Suzie Wong" (1960).

El primer cheongsam, una declaración feminista

La exhibición es un estudio de la historia que rodea al icónico vestido chino que puede ser confuso incluso para los chinos: el uso adecuado de "cheongsam" y "qipao", por ejemplo.

"Preferimos llamarlo cheongsam, no qipao", dice Osmond Chan, el conservador adjunto de la exhibición.

"Cheongsam significa bata larga en cantonés y en realidad solo se convirtió en una prenda femenina común luego del Movimiento del Cuatro de Mayo (1919) o el Movimiento de la Nueva Cultura", dice.

"Las mujeres empezaron a utilizar batas largas de hombre como una declaración y tendencia feminista durante esa era en contra de Qing".

"Por lo tanto, en cierta forma es un oxímoron seguir llamando qipao al vestido, ya que este término se refiere a la bata de los manchúes (el poder gobernante de la dinastía Qing)".

Los primeros cheongsam no tenía la forma ajustada y ceñida por la que el vestido es conocido hoy en día; originalmente lo utilizaban suelto en el cuerpo.

La forma cambió y se volvió más ajustada en Shanghái en los años veinte y treinta, una época a la que a menudo se hace referencia como la era del cheongsam en Shanghái.

Sin embargo, con el ascenso del Partido Comunista a finales de los años cuarenta y cincuenta, el vestido, y el decadente estilo de Shanghái que invocaba, fue restringido.

Los sastres de Shanghái huyeron a Hong Kong, y se llevaron el cheongsam con ellos.

La tendencia ganó popularidad rápidamente y Hong Kong experimentó su propia era dorada del cheongsam durante los años cincuenta y sesenta.

Maestro del cheongsam

Fundado en 1966, Linva Tailor es una de las tiendas de cheongsam de mayor trayectoria en Hong Kong.

Aunque a menudo se asume que el dueño y sastre experto, Leung Ching-wah, hizo algunos de los trajes para Maggie Cheung en "Con ánimo de amar", él dice que no puede hablar al respecto.

Leung representa a la vieja guardia: sastres que reconocen la belleza de un corte con escote barco o un ribete en forma de espada en una abertura lateral.

Su esposa, Joana Fung, analiza un cheongsam de la misma forma en la que un sommelier habla acerca del vino.

"La belleza de un cheongsam no radica en la tela; puedes comprar las telas, pero no las habilidades", dice Fung.

Leung empezó como aprendiz de un sastre de Shanghái cuando tenía 16 años.

Abrió el taller Linva Tailor siete años después.

"Pasé los primeros meses aprendiendo a sujetar una aguja correctamente", dice Leung. "Uno solo puede empezar a hacer un cheongsam luego de haber pasado un año como aprendiz".

"En los años sesenta, todas las mujeres usaban un cheongsam", dice Leung.

A medida que la moda y la cultura occidental se hicieron más influyentes entre los chinos en Hong Kong en los años setenta, el cheongsam perdió su popularidad.

¿Sobrevivirá el cheongsam?

El oficio está menguando. Al menos en Hong Kong. Todos los sastres internos de Leung tienen sesenta y tantos años. Muchos han reducido sus cargas de trabajo.

Sin embargo, a pesar de que a menudo se hace referencia a ella como una industria en decadencia, Leung dice que a él no le preocupa que la cultura del cheongsam no vaya a durar otro siglo.

En Hong Kong y China, el cheongsam sigue siendo popular para las fiestas nocturnas y las conferencias de empresas.

"Todas las novias seguirán poniéndose uno para sus bodas", dice Leung.

"Si consideras el concurso de belleza Miss Hong Kong, una sección que presenta a las candidatas vestidas con un cheongsam ha sido un elemento imprescindible", dice Chan.

La mayoría de las confecciones de cheongsam han sido trasladadas a fábricas en China continental, donde más de 15 fabricantes y proveedores tienen presencia en línea.

Aunque las ventas globales son difíciles de rastrear, varios fabricantes chinos promocionan tiendas con una capacidad para miles de prendas que son confeccionadas al mes por un personal de 250 fabricantes de ropa o más.

Marcas como Shanghai Tang y Blanc de Chine, las cuales ofrecen cheongsam a un precio de más o menos 400 dólares, están dejando huella con giros modernos en cuanto al cheongsam.

Shanghai Tang, inaugurado en 1994 en Hong Kong con la idea de crear un moderno estilo chic, se ha convertido en una marca de moda multinacional con 45 sucursales.

El negocio se está ampliando tanto en China como alrededor del mundo, según Raphael le Masne de Chermont, presidente ejecutivo de Shanghai Tang.

Los elementos principales de la silueta original del vestido —cuello alto y botones de flores en la solapa— hacen que incorporarlos en nuevos diseños sea fácil, dice Chan.

La inspiración también llega a las pasarelas occidentales; los diseños de cheongsam han sido incluidas en una colección de Ralph Lauren de 2011, una colección de Gucci de 2012 y una colección primavera/verano de Emilio Pucci de 2013.

Es distinto a un kimono o hanbok

Aunque las versiones modernas e híbridas del cheongsam son populares, sigue habiendo un interés por las formas más tradicionales.

"En Hong Kong se imparten clases sobre cómo hacer cheongsam", dice Chan, y añade que la continuidad de trasladar las habilidades para la confección del cheongsam no deberían ser exclusivas de los mejores sastres.

Las clases de confección de cheongsam de YMCA de Hong Kong para el público son impartidas por Mong Kar-mo, quien trabajó como sastre para el certamen de Miss Hong Kong.

Linva Tailor recibe cinco o seis pedidos al día, y Leung no ha pensado en retirarse.

"Empecé en este negocio solo con la esperanza de mantenerme, pero llegué a aprender sobre la belleza del cheongsam", dice Leung.

"No es como los trajes étnicos como el kimono o el hanbok, ya que el cheongsam tiene un diseño altamente flexible", dice Chan. "Los elementos como el largo del vestido, los distintos materiales y distintos niveles de complejidad hacen que los vestidos sean adecuados para una variedad de ocasiones".

"Como dice un dicho chino, 'el cheongsam es lo suficientemente práctico para la cocina, pero presentable para la sala'", dice Chan.

"La razón por la que ha podido durar un siglo es porque el cheongsam luce realmente hermoso en quien lo lleva puesto".

Ordenar un cheongsam

En las tiendas de cheongsam de Hong Kong, los clientes primero eligen un estilo de la estantería antes de decidir sobre los detalles como la tela, los botones de flores en la solapa, el largo de la manga y la profundidad de la abertura.

El sastre entonces toma medidas y las clientas vuelven para realizarse otra prueba después de unos días.

Los ajustes finales se hacen antes de agregar los ribetes decorativos, los botones de flores y luego, el vestido puede ser terminado adecuadamente.

Todo el proceso normalmente toma dos meses.

Los visitantes que no dispongan de tanto tiempo pueden elegir un cheongsam ya hecho y pueden hacerle modificaciones.

El producto terminado puede ser enviado por correo.

Los estilos básicos van desde 2.000 dólares de Hong Kong (260 dólares).

Un siglo de moda: la historia del cheongsam de Hong Kong; 29 de enero al 3 de marzo; 1/F Lobby, Museo de Historia de Hong Kong, 100 Chatham Road, Tsim Sha Tsui East, Kowloon; +852 2724 9042; entrada gratuita.