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Coronavirus

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El Gobierno de Trump avanza con el plan de abrir una nueva oficina de pandemia a medida que la crisis de coronavirus se intensifica

Por Kylie Atwood, Nicole Gaouette

Washington (CNN) –– El Gobierno del presidente Donald Trump disolvió la oficina de respuesta a pandemias del Consejo de Seguridad Nacional en 2018, y ahora, a la defensiva después de una respuesta fallida a la pandemia de coronavirus, planea lanzar una oficina similar en el Departamento de Estado.

El Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSC por sus siglas en inglés) organizó una reunión entre agencias este jueves para discutir los planes para la oficina, que estará bajo el liderazgo de un nuevo puesto: coordinador de pandemias, dijo un alto funcionario de la administración.

El objetivo de la reunión del jueves fue aclarar los detalles y establecer una propuesta para que el presidente Trump la apruebe, pero el impulso para iniciar una nueva oficina ha generado críticas de expertos en salud y exfuncionarios, algunos de los cuales cuestionan si esta nueva unidad estará ubicada en el Departamento de Estado y no en el NSC, simplemente para diferenciarse del esfuerzo de la administración de Obama.

Los funcionarios que habían trabajado en ese equipo de respuesta ante una pandemia, la dirección de salud global y seguridad y biodefensa, lamentaron el movimiento de la administración Trump para destruir internamente la oficina, una postura que impugna la Casa Blanca, argumentando que reasignó al personal y racionalizó la burocracia.

«Deja vu»

Exfuncionarios dicen que el Gobierno podría haber estado mejor preparado para la pandemia si hubiera dejado la oficina original en lugar de tratar de replicarla incluso cuando el virus ganaba un nuevo terreno. A medida que Estados Unidos alcanzaba un récord el miércoles para el recuento más alto de nuevas infecciones en un solo día, estos exfuncionarios dijeron que tener la unidad original en funcionamiento «absolutamente» habría hecho una diferencia en la coordinación de una respuesta más rápida y efectiva a la pandemia de coronavirus, que hasta ahora se ha cobrado la vida de más de 125.000 vidas estadounidenses.

Lisa Mónaco, quien se desempeñó como asesora de Seguridad Nacional del presidente Barack Obama y supervisó la creación de la dirección de salud global del NSC, dijo el jueves a New Day de CNN que la oficina de la administración Trump es «deja vu».

Mientras tanto, los expertos en salud dicen que el Departamento de Estado tiene un papel crucial que desempeñar en una respuesta ante una pandemia, pero la Casa Blanca debe desempeñar el papel clave de coordinación. Algunos plantearon preguntas sobre el impacto potencial que esta nueva oficina podría tener en los programas altamente exitosos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y la posibilidad de que pueda drenarles fondos y recursos, perjudicando aún más los esfuerzos mundiales de salud.

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El NSC y el Departamento de Estado no respondieron a una solicitud de comentarios.

Mónaco señaló que la administración de Obama había colocado deliberadamente la dirección dentro del Consejo de Seguridad Nacional, que toma recomendaciones de políticas de agencias de todo el gobierno y las usa para asesorar al presidente, «porque en una epidemia como el ébola, en una pandemia como el covid-19, lo que necesitas es una respuesta total del gobierno y necesitas una acción rápida. Y necesitas decisiones rápidas del presidente y necesitas esa política coordinada en todo el gobierno».

«Este movimiento ahora para configurar esta unidad, restablecer esta unidad, aunque en un edificio diferente, por un lado, es el reconocimiento de que realmente se necesita un lugar específico identificado para centrarse constantemente en la respuesta a la pandemia», comentó Mónaco. «Eso es bueno. Por otro lado, realmente lo que estamos viendo aquí es el riesgo de repetir errores nuevamente».

Señaló que la administración Trump puso una nueva unidad de biodefensa y respuesta ante una pandemia en el Departamento de Salud y Servicios Humanos en 2018. Cuando la pandemia de coronavirus comenzó a extenderse, la administración comenzó a usar un grupo de trabajo bajo el Secretario de Salud y Servicios Humanos Alexander Azar. «Eso no funcionó», aseguró, y la administración eventualmente llevó el esfuerzo de coordinación a la Casa Blanca bajo el vicepresidente Mike Pence, donde un esfuerzo más amplio y abarcador es más fácil de coordinar.

Los funcionarios de la administración Trump creen que su propuesta para una nueva oficina debe centrarse en la salud pública, pero también en la diplomacia, dijo a CNN el alto funcionario de la administración. Esa es una razón por la que los funcionarios ven al Departamento de Estado como el lugar apropiado para albergar el nuevo esfuerzo.

También hay apoyo en el Congreso para este esfuerzo, indicó el funcionario, señalando que albergar la oficina en el Departamento de Estado significa que tendrá más longevidad y menos rotación.

‘Vacío de liderazgo’

Pero Mónaco argumentó que ponerlo en el Departamento de Estado «no tiene sentido» y los expertos en salud también señalaron las deficiencias de ese plan.

Steve Morrison, director del Centro de Política de Salud Global en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, dijo que tiene sentido que el Departamento de Estado desempeñe un papel en una pandemia global, particularmente en la coordinación de apoyo y alcance a países de bajos ingresos. Pero eso no es suficiente, agregó.

«Ponerlo en el Departamento de Estado, en teoría, es algo bueno, pero tiene que hacerse al lado de algo en la Casa Blanca», argumentó Morrison a CNN. «La Casa Blanca se trata realmente de adoptar el enfoque de todo el gobierno y representar al presidente y restaurar el liderazgo de la Casa Blanca».

«Hay un gran vacío de liderazgo de esta administración en lo que está sucediendo fuera de nuestras fronteras y este es el momento en que la administración debería despertarse y comenzar a hacer algo que sea deliberado y muy serio», expresó Morrison. «Restaurar el liderazgo en el NSC debería ser un primer requisito previo para seguir adelante».

Tanto Morrison como Mónaco dijeron que la administración estaba cometiendo un grave error al retirarse de la Organización Mundial de la Salud. «Este reconocimiento de que necesitas diplomacia. Absolutamente, necesitas diplomacia en una respuesta pandémica», manifestó Mónaco. «Esa es una de las razones por las que no deberíamos retirarnos de la Organización Mundial de la Salud, y la diplomacia más efectiva puede ser realizada por el presidente y el vicepresidente».

La administración de Obama estableció la dirección de salud global en 2015 después de la epidemia de ébola de 2014 para ayudar a coordinar la respuesta y albergó esta oficina en el NSC debido a la proximidad con el presidente, y porque el proceso interinstitucional ya pasa por ese organismo. «En una crisis de seguridad sanitaria, la velocidad es esencial. Cuando surgió este nuevo coronavirus, no había una estructura clara dirigida por la Casa Blanca para supervisar nuestra respuesta y perdimos un tiempo valioso», escribió Beth Cameron, la exdirectora de la oficina, en una columna de opinión en el diario The Washington Post.

El exasesor de Seguridad Nacional John Bolton ordenó que la unidad se disolviera en 2018 poco después de tomar el puesto. El líder de la unidad, Timothy Ziemer, dejó la administración y otros miembros del equipo fueron reasignados a otras unidades dentro del NSC. Cuando la administración fue criticada por minimizar la pandemia y administrar mal la respuesta a nivel nacional, Trump negó haber cerrado la dirección y dijo que no sabía nada al respecto.

Junto con la dirección global de salud, el Consejo de Seguridad Nacional de Obama también dejó a la administración Trump un documento detallado sobre cómo responder a una pandemia. El libro estratégico –40 páginas además de apéndices– contenía consejos paso a paso sobre preguntas para hacer, decisiones que se debían tomar y qué agencias federales son responsables de qué. Enumera explícitamente los nuevos coronavirus como uno de los tipos de patógenos que podrían requerir una respuesta importante.

Además del libro estratégico, los altos funcionarios salientes de Obama también lideraron un ejercicio de respuesta ante una pandemia en persona para los altos funcionarios entrantes de Trump en enero de 2017, como lo exige una nueva ley sobre la mejora de las transiciones presidenciales que Obama firmó en 2016.

Daniel Dale de CNN contribuyó a este informe