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Coronavirus

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Es posible que los adultos no sean los únicos con secuelas de largo plazo por el covid-19. Algunos niños aún tienen síntomas, meses después de enfermarse

Por Laura Smith-Spark

Londres (CNN) — Indiana Evans, una niña de 14 años, es una prometedora bailarina de Hertfordshire, en el sur de Inglaterra, que practicaba 16 horas a la semana además de la escuela, antes de que llegara la pandemia de coronavirus.

Indiana tuvo tos a principios de marzo, dijo su madre, Jane Evans. Aunque no tenía ningún otro síntoma de coronavirus, sus padres la mantuvieron en casa durante dos semanas, de acuerdo con la orientación del Gobierno.

Nunca estuvo lo suficientemente enferma como para ser hospitalizada, le dijo su madre a CNN. Sin embargo, la adolescente, quien planeaba hacer una audición para prestigiosas escuelas de baile, ahora apenas puede manejar un viaje al supermercado.

Como muchos otros que se enfermaron en las primeras semanas de la pandemia en el Reino Unido, Indiana nunca se hizo la prueba para detectar coronavirus. Pero su madre dijo que los médicos le han diagnosticado fatiga posviral después del covid-19.

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Ella es una de varios menores que parecen seguir sufriendo síntomas relacionados con el coronavirus meses después de enfermarse por primera vez, según relatos de sus padres.

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Si bien la conciencia está aumentando gradualmente con respecto al «covid prolongado» en los adultos, aún se desconoce mucho sobre cualquier posible impacto a largo plazo en los niños.

Los padres cuyos hijos han estado luchando contra síntomas tan diversos como fatiga, dificultad para respirar, dolores en el pecho, diarrea y «dedos de covid» durante semanas dicen que hay poca información disponible para ayudar a guiar su recuperación, una situación aún más preocupante dado el inminente regreso a escuela para muchos.

'Dedos de covid-19': otro síntoma de la enfermedad 0:51

En Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha pedido que las escuelas vuelvan a abrir a pesar de las preocupaciones sobre la tasa de transmisión comunitaria en muchas áreas. Y fue censurado esta semana por sus comentarios durante una entrevista de «Fox & Friends» en la que afirmó falsamente que los niños eran «casi inmunes» al virus.

Si bien los síntomas del covid-19 son generalmente más leves en niños que en adultos, con una probabilidad mucho menor de que requieran hospitalización, el virus aún puede representar un riesgo para la salud de los niños, un punto enfatizado por el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID, por sus siglas en inglés). Algunos menores incluso han muerto.

Además, una pequeña proporción de niños y adolescentes han sido hospitalizados en Estados Unidos, el Reino Unido, Italia y otros lugares con una afección poco común conocida como síndrome inflamatorio multisistémico en niños, o MIS-C, una complicación potencial después de las infecciones por covid-19.

«Hay muchas cosas desconocidas»

«El covid en los niños se divide en dos categorías en realidad: la infección primaria con el virus parece ser un evento en gran parte benigno en los niños, excepto en algunas pequeñas cantidades en las que existe una condición preexistente», dijo Athimalaipet Ramanan, profesor honorario de Reumatología Pediátrica en la Universidad de Bristol, en Inglaterra.

«Pero lo que es un problema en una pequeña minoría de niños es el síndrome hiperinflamatorio, en el que se sienten bastante mal y son hospitalizados».

Ramanan dijo que aún no había visto casos de niños con síntomas leves de covid aparentemente más duraderos. «Probablemente estén comenzando a filtrarse a través del sistema de atención primaria», dijo. «Creo que sabremos más sobre esto en los próximos meses».

Un desafío es que aún no está claro cuán atribuibles son estos síntomas al coronavirus, dijo. Otra es que, dado que los niños se vieron afectados levemente, no eran una prioridad para las pruebas. «Tendremos que trabajar para determinar si estos son hallazgos incidentales de la era del coronavirus o si están relacionados con el coronavirus», dijo.

Algunos padres han recurrido a redes en línea como el Long Covid Support Group para tratar de dar sentido a una serie desconcertante de síntomas que no encajan con las características «típicas» de la enfermedad, pero que continúan preocupando a sus hijos. CNN habló por teléfono con los padres citados en esta historia después de hacer contacto a través de dichas redes de apoyo.

En esta foto aparece Indiana Evans, enferma, en su casa, en mayo de 2020.

En esta foto aparece Indiana Evans antes de enfermarse, en sus clases de baile.

Indiana inicialmente parecía haber mejorado después de una semana, pero 10 días después, comenzó a sentirse agotada, dijo su madre. Al principio, la adolescente trató de mantenerse al día con el trabajo escolar y la práctica de baile en línea, pero sus síntomas parecieron empeorar después de hacer cualquier ejercicio.

En los días siguientes, Indiana comenzó a sufrir migrañas y a ver luces intermitentes. «Su rostro se hinchó, sus ojos se hincharon, tenía un sarpullido en todo el cuerpo», dijo Evans. Se comunicó con el médico después de que Indiana comenzó a tener dolores en el pecho y se le aceleró el ritmo cardiaco, pero le dijeron que su hija solo necesitaba descansar, dijo.

Eventualmente, Indiana fue remitida a exámenes hospitalarios para descartar otros problemas, dijo Evans. «Todos los resultados salieron absolutamente bien, nada resaltado en las radiografías de tórax ni en los análisis de sangre a pesar de que sentía el pecho muy apretado», dijo su madre.

En breve, comenzará clases de rehabilitación individuales para ayudarla a respirar y fortalecer los músculos.

Evans sigue sin saber qué le espera a su hija, que anteriormente era «extremadamente activa y muy sana», que se incorporará a una nueva escuela en septiembre.

«En nuestra experiencia, parece una evolución. El virus evoluciona en el cuerpo y pasa a ser una cosa a otra. Estás bien y luego sucede otra cosa», dijo Evans. «Hay tantas cosas desconocidas. No sabemos cuánto tiempo durará, no sabemos qué pasará si ella comienza a hacer ejercicio nuevamente».

Evans, al igual que otros padres que creen que sus hijos están sufriendo los efectos de largo plazo del nuevo coronavirus, también está preocupada de que se le pueda negar el apoyo médico a Indiana porque no ha tenido una prueba positiva de covid-19.

«Solo tenemos que pasar un día a la vez», dijo Evans. «Creo que lo más difícil para ella es no saber qué va a pasar en el futuro. No puede bailar, es muy consciente de eso, y eso antes era una gran parte de su vida».

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«Una montaña rusa para toda la familia»

Birgit, de East Sussex, en el sureste de Inglaterra, dijo que su hijo de siete años, anteriormente activo, todavía siente fatiga, ha perdido peso y no puede correr mucho sin estar notablemente sin aliento, cuatro meses después de aparentemente haber contraído covid-19. Ella y algunas otras personas en este artículo pidieron ser identificadas solo parcialmente por preocupaciones de privacidad.

Birgit dijo que ella, su esposo y su hijo se enfermaron a mediados de marzo y todavía se están recuperando. «Ha sido una montaña rusa para toda la familia», dijo Birgit.

Los síntomas de su hijo comenzaron con fiebre, diarrea y conjuntivitis, dijo. «Tenía manchas en la piel y se volvió bastante distraído. Durante las siguientes semanas tuvo una pérdida real del apetito, que todavía tiene, se puso bastante lloroso, a pesar de que normalmente es un niño muy feliz y activo».

Sus síntomas, que eran intermitentes, también incluían fatiga y dificultad para tragar, dijo. «También estoy muy preocupado por su bienestar emocional, especialmente porque hemos estado enfermos durante tanto tiempo y hemos tenido recaídas».

En un momento, dijo, las cosas se pusieron tan mal que ella y su esposo redactaron un documento legal sobre el cuidado de su hijo si ambos estaban hospitalizados o algo peor. «Tener ese plan lo tranquilizó, pero es una conversación difícil de tener con un niño de siete años», dijo.

Birgit dijo que recibió poco apoyo de su médico de cabecera o del servicio de asesoramiento 111 del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido. Nadie en la familia se hizo la prueba, aunque los médicos le dijeron que creían que tenía covid-19 y la carta de despido de su trabajo dice que probablemente tenía covid-19, dijo ella.

«Es la incertidumbre, me pregunto a dónde va esto y, para mi pequeño, qué significará para él respecto a los deportes», dijo. «No quiero ser tonta, al menos todo lo que tiene es dificultad para respirar, pero no sé qué significa eso en el futuro. ¿Deberíamos hacer que le revisen los pulmones? Hay tan poca orientación».

Charlotte, de Buckinghamshire, en el sur de Inglaterra, también cree que su hijo sufrió los efectos persistentes del covid-19, aunque ahora parece recuperado por completo.

Freddie, de diez años, se enfermó en marzo y le dieron un inhalador y esteroides después de experimentar una tos tan fuerte que le costaba respirar, dijo. Se recuperó en aproximadamente una semana, pero luego tuvo un sarpullido, seguido de una diarrea que duró varias semanas.

Charlotte tuvo una prueba de anticuerpos negativa, pero su hijo no ha sido examinado, dijo, y agregó que sus síntomas eran similares a los de ella.

«Tienen miedo de volver a la escuela»

Jen Stefanic vive en un condado rural en el estado de Idaho, en el noroeste de Estados Unidos. Comenta que sus tres hijos, un niño de 12 años y dos niñas de 10 y 7 años, habían experimentado oleadas de diversos síntomas desde finales de mayo. Todos eran normalmente muy activos y saludables.

Los síntomas incluyen dolor de cabeza, fiebre baja, dolores y escalofríos, dolor en las articulaciones, erupciones cutáneas, reflujo ácido, diarrea, insomnio, pérdida del gusto y el olfato, tos, asma e hinchazón de manos y pies, recapitula Stefanic.

No había pruebas de coronavirus disponibles, dijo, pero el médico de familia le dijo que asumiera que todos habían tenido el virus. Ella y su esposo se enfermaron por primera vez en marzo.

«Realmente creo que este virus ha cambiado las cosas en cada uno de nosotros», dijo. «Me duele el corazón por ellos porque tienen miedo de regresar a la escuela».

Otra madre del centro de Inglaterra, quien pidió ser conocida como Jane, dijo que sus tres hijos ya estaban recuperados, pero que ella continúa sufriendo síntomas debilitantes después de que todos se enfermaron en marzo.

El mayor, quien acaba de cumplir 16 años, tuvo dedos de covid —y sus dedos de los pies y los talones se volvieron de un color púrpura oscuro— durante tres meses, pero por lo demás se sintió bien, dijo.

Uno de sus gemelos de 11 años tenía dolor de garganta, opresión en el pecho, malestar abdominal, dedos covid y sigue sufriendo hemorragias nasales diarias, dijo. Solo ha informado que se ha vuelto a sentir más normal desde mediados de julio.

El otro gemelo sufrió dolor en las articulaciones de las rodillas y las caderas, seguido de ataques intermitentes de náuseas y diarrea durante un período de varias semanas, dijo.

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«Aún no hay datos concretos»

Hasta ahora, los investigadores han centrado su atención en la pequeña cantidad de niños que han sido hospitalizados con MIS-C, en lugar de aquellos que sufren síntomas persistentes después de una presunta exposición al coronavirus.

La Dra. Nathalie MacDermott, profesora clínica académica del Instituto Nacional de Investigación en Salud en el King’s College de Londres y médica del hospital de Londres, le dijo a CNN que había visto más casos de niños afectados por MIS-C que enfermedad respiratoria aguda por covid.

«Por el momento no hay datos concretos que se hayan publicado en relación con los niños y los problemas a largo plazo, pero eso se debe a que todavía estamos bastante temprano y los niños no se han visto tan afectados», dijo MacDermott. Además, debido al número relativamente pequeño de niños involucrados, es posible que los estudios deban analizar a los niños en varios países, dijo.

«Ciertamente es posible que los niños experimenten el tipo de problemas que escuchamos en los adultos, como la fatiga a largo plazo», dijo. «Desde una perspectiva clínica, solo estamos viendo a los niños que ingresaron en el hospital, por lo que es muy difícil saber qué está pasando en las comunidades».

MacDermott recomendó que los padres de niños con «síntomas continuos significativos» busquen ayuda a través de sus proveedores de atención primaria para asegurarse de que no se pierdan otras posibles afecciones subyacentes.

«Es importante que la gente se dé cuenta de que los servicios pediátricos ahora están en pleno funcionamiento», dijo, y agregó que la ausencia de una prueba positiva no excluiría a los niños de recibir atención poscovid.